Ayer me violaron rompiéndome
el culo y cuando fui a denunciarlo me dijeron que el delito es el mismo que si
uno pega una patada a un perro. (Con todo mi respeto a los perros porque yo
siempre los he tenido y muchas veces los he respetado más que a las personas).
Me quedé de piedra con mis piernas abiertas por el dolor que me producían los
puntos. O sea que violar a una persona
es igual que dar una patada a un perro. Quién lo ha dicho, pregunté al juez.
VOX me dijo, luego levantó la mano y grito: Arriba España, viva Franco. Me quedé
helado. Fui hablar y un policía me puso la mano en el hombro y me dijo en
perfecto catalán por la bajini: “Si no tiene nada más qué decir circule.” La verdad es que además del cambio climático
España también está cambiando.
domingo, 13 de enero de 2019
viernes, 11 de enero de 2019
VIOLACIONES A GO GO
Ayer me violaron 5 tíos como La Manada rompiéndome
el culo, y cuando fui a denunciarlo me dijeron que el delito es el mismo que si
uno pega una patada a un perro. (Con todo mi respeto a los perros porque yo
siempre los he tenido y muchas veces los he respetado más que a las personas).
Me quedé de piedra con mis piernas abiertas por el dolor que me producían los
puntos. O sea que violar a una persona
es igual que dar una patada a un perro, repetí incrédulo. Quién lo ha dicho, pregunté al juez.
VOX, me dijo, luego levantó la mano y grito: Arriba España, viva Franco. Me quedé
helado. Fui hablar y un policía me puso la mano en el hombro y me dijo en un catalán chapucero por la bajini: “Si no tiene nada más qué decir circule.” La verdad es que además del cambio climático
España también está cambiando en otros ámbitos.
Estos 5 desgraciados son La Manada y no son los que me violaron, pero como no tengo una foto de los 5 que me rompieron el culo, pongO esta que es más o menos lo mismo.
Estos 5 desgraciados son La Manada y no son los que me violaron, pero como no tengo una foto de los 5 que me rompieron el culo, pongO esta que es más o menos lo mismo.
jueves, 10 de enero de 2019
LOS VUELOS DEL PRESIDENTE
martes, 8 de enero de 2019
domingo, 6 de enero de 2019
LOS REYES MAGOS
En mi casa nunca faltó nada
y me pudieron pagar unos estudios y regalar un 600 de color aceituna cuando
cumplí los dieciocho años y tuve el carné de conducir. Pero los Reyes Magos
fueron distintos a los de cualquier niño o niña. Mi padre me llevó a ver la
cabalgata como tres o cuatro años; no recuerdo más, y ya pensó que había
cumplido. Porque el tema de los regalos no lo llevaban bien mis padres. Por
ejemplo, solo me acuerdo de un fuerte hecho por mi padre con cuatro indios y
cuatro vaqueros, y una bicicleta de tres ruedas. Los demás me quedan difusos,
no me acuerdo, y creo que es porque no hubo muchos. La verdad es que siempre me
hicieron mucha ilusión los reyes, de hecho a mi familia nunca le ha faltado un
regalo de mi parte en esa noche tan especial. Pero a mí sí me faltaron. Pero es
que mis padres eran atípicos, diferentes, pasaban olímpicamente de los reyes.
Ellos no los necesitaban para hacerme regalos. Quizá por eso sea
antimonárquico, ¿no?
viernes, 4 de enero de 2019
400
Los agricultores de Jaén
piden urgentemente temporeros, trabajadores para recoger las aceitunas. No lo
entiendo. A VOX lo acaban de votar 400.000 andaluces, VOX es un partido de
ultraderecha que va en contra de los inmigrantes porque dicen que quitan el
trabajo a los españoles. Andaluces para más señas. Entonces ¿por qué ahora los
agricultores andaluces necesitan temporeros? ¿No tienen suficiente con los
400.000 votantes para recoger las aceitunas? No entiendo nada.
Todos estos fachas que votaron a VOX. Ahora lo que tienen que hacer es ir recoger aceitunas.
Todos estos fachas que votaron a VOX. Ahora lo que tienen que hacer es ir recoger aceitunas.
lunes, 24 de diciembre de 2018
domingo, 23 de diciembre de 2018
NOCHEBUENA
¿Por qué las cosas cambian?
Por ejemplo las nochebuenas de mi infancia. Hay cosas que no deberían cambiar
nunca, conservarse siempre igual como “Vive como quieras” de Frank Capra. Donde
cada año por estas fechas, llueve o truene, James Stwart recorre el futuro por
su ciudad inmersa en la Navidad para darse cuenta de que las cosas hubieran ido
peor con su ausencia. Y termina con su casa llena de amigos. ¿Por qué las
nochebuenas de mi infancia han cambiado? De repente murió mi abuelo y dejaron de
celebrarse. Mi abuela se fue a vivir con mi tía Isabel y cada uno celebró las
fiestas en su casa. Cuando vivía mi abuelo en la calle Sindicato encima de las
especies Perelló, nos reuníamos todos (siete hermanos/as con sus respectivos
hijos en un salón de seis metros cuadrados). Cuando lo recuerdo no entiendo
cómo podíamos caber. Cada hijo traía un plato de comida y una botella de vino o
champán (en aquellos años todos llamábamos champán al cava) y se colocaban
encima de una mesa grande que cabían estrechos doce comensales. Los niños
cenábamos en una mesa plegable en el recibidor, que era como una cuarta parte
del comedor, que en realidad también era salón. Una pasada. Para aquella cena
todos los hijos se esmeraban y preocupaban por traer un plato suculento que no
comían normalmente. Porque la Navidad era eso: comer algo que no solías comer
durante el año. Ahora durante el año se come de todo y en su mayoría congelado
o de piscifactoría. Ahora la Navidad es un gran negocio de consumo, aunque sea
a plazos. Lo importante es gastar y gastar para terminar comprando un décimo de
lotería para haber si ocurre el milagro. Recuerdo que mi abuelo regalaba un
décimo a cada hijo en Nochebuena, y a sus nietos cincuenta pesetas, que yo las
gastaba en indios y vaqueros. La cena solía terminar a las dos o las tres de la
madrugada cuando todos los nietos dormíamos por distintas partes de la casa,
excepto yo, que nunca tenía sueño y me encantaba escuchar hablar a las personas
mayores. Así eran mis nochebuenas de antaño cuando la Navidad era una fecha
señalada donde se celebraban muchas cosas. ¿Ahora qué hay qué celebrar? Nos
podemos dar con un canto en los dientes si tenemos salud a pesar de lo que
comemos y bebemos. Pero yo me niego a no celebrar la Navidad, a pesar de que en
mi familia no le gusta a nadie excepto a mí, por eso cada año mi salón se llena
con Papa Nöel, los Reyes Magos, los muñecos de nieve, el árbol con sus bolas y
sus luces compradas en los chinos… Hasta que me largue estas fiestas serán
especiales para mí por mucho que cambie el mundo. Quiero creer que algún día
las cosas cambiaran para bien y que la gente volverá a tener posibilidades de
llevar una vida digna. Felices Fiestas a todos esos que perdieron la Navidad.
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