En el foro Económico Mundial de Davos, Suiza, los líderes políticos recibieron una peculiar carta que los dejó atónitos. Era una carta firmada por 250 millonarios, entre los que no había ni 1 solo español, que pedían que les subieran los impuestos para combatir la desigualdad económica que impera en el mundo y que amenaza la estabilidad social y ecológica. Increíble, ¿verdad? ¡qué diferencia de los empresarios españoles que gritan como niñas asustadas ante la reducción de horas de trabajo o la subida del salario del trabajador. O esos partidos políticos que se estiran los pelos ante los impuestos a las eléctricas y a los bancos, que por cierto, aún no han devuelto los millones que les dejó el pueblo. Y es que en esta vida se puede ser pobre o rico, tonto o listo, da igual, pero con clase se nace. Eso que tanto se echa de menos en España.
viernes, 2 de febrero de 2024
250 millonarios piden pagar más impuestos.
jueves, 1 de febrero de 2024
Una historia de soledad y abandono.
Hay cosas que uno lee o ve en televisión que no se puede creer. Por ejemplo, la noticia de que un niño francés sobrevive dos años solo tras ser abandonado, alimentándose de latas de comida y dulces que le traía de vez en cuando su madre. Vivía en un piso sin luz e iba al colegio cada día. No faltó ni uno y, además, tenía buenas notas. El niño tenía 9 años. ¿Puede ser esto real? ¿Existen madres tan alimañas? Pues sí, existen, la prueba está en la madre del niño que abandonó. Ahora la madre se enfrenta a tan solo 18 meses de cárcel,y seis de los cuales estará en libertad vigilada con pulsera electrónica con la obligación de someterse a tratamiento psicológico. Es de risa, ¿no? Y digo yo: ¿no sería mejor meterla en una granja a cuidar animales de sol a sol los dieciocho meses de condena? Está demostrado que la cárcel no rehabilita a casi nadie. Y este bicho cuando quede en libertad será la misma hija de puta que entró.
viernes, 26 de enero de 2024
Jaume Martínez, ni un paso atrás.
Creo que toda persona se merece que no le falte comida ni cama, y eso creo que en Palma se puede conseguir. En lo que no estoy de acuerdo es que haya chabolas en la misma ciudad, como la que había al lado del tren de Soller. Tenemos que pensar que estamos en una isla que sus ingresos mayores provienen del turismo. ¿Y qué quiere decir eso? Que la buena imagen tiene que ser prioritaria. Yo vivo en la plaza España y es lamentable y a la vez triste, cruzarla cada mañana (ahora no porque están en obras) y ver los muchos indigentes y basura que hay entre los turistas que pasean o la cruzan. En esta plaza, que yo cruzo desde que era pequeño, he visto de todo, sobre todo suciedad, y siempre me ha entristecido. Igual que cuando pasaba por el tren de Soller y veía las chabolas en el aparcamiento. Siempre me he preguntado: ¿no habrá un sitio para esta gente que no sea este? No hay que permitir que haya chabolas en la ciudad, y eso lo ha entendido perfectamente el alcalde de Palma Jaume Martínez, como tampoco hay que permitir que esa gente no tenga un lugar donde ir. La calle Blanquerna sin bicicletas, más presencia policial, la ciudad más limpia y sin chabolas, ni un paso atrás, señor alcalde.
viernes, 15 de diciembre de 2023
Daniela Costa ya no vive aquí.
Pablo Motos, un señor bajito.
miércoles, 13 de diciembre de 2023
LAS BANDERAS ESPAÑOLAS
En toda la vorágine que está ocurriendo en España los más beneficiados son los que venden banderas españolas (con el covid fueron los fabricantes de mascarillas), con águila, sin águila, de la falange, con la madre del cordero, etcétera. Esos son los que se forran. Ya he visto 3 establecimientos chinos que las venden. Uno chino me dijo en un perfecto castellano: "A nosotros nos interesa que haya estas manifestaciones del PP y de VOX, ganamos mucho dinero vendiendo banderas. Ojalá no acabaran." Mientras que unos se manifiestan los domingos porque no tienen nada mejor qué hacer, otros les venden banderas a porrillo. Porque si hay que decir una cosa, es que la bandera española es muy estética, queda bien, y si no que se lo pregunten a abascal si no está montando a caballo o en Argentina con Cayetena.
sábado, 9 de diciembre de 2023
Muerte y reseurección de Pedro Navaja.
viernes, 8 de diciembre de 2023
Bicicletas, patinetes, policías y el alcalde.
Por norma general los políticos, sean del partido que sean, no cumplen exactamente todo lo que prometen en campaña electoral, pero parece ser que Jaume Martínez, alcalde de Palma, sí lo hace. Yo vivo en una calle céntrica desde hace como setenta años; nací en el segundo piso del número 3 de un edificio que ya no existe, y, siempre he visto la calle bastante sucia. Y, ahora, de repente, la veo limpia. No puedo creérmelo. Ayer oí en la radio al alcalde Martínez decir que iba a quitar el carril bici de la calle Blanquerna. Que vaya por delante que yo soy defensor acérrimo del carril bici, pero lo que no me parece bien es que pongan carril bici sin utilizar la cabeza; como hicieron los alcaldes antriores. Los carriles bici tienen que estar por toda la ciudad mientras no pongan el peligro la integridad humana. Sin ir más lejos, en la calle Blanquerna yo he visto 3 accidentes con patinete. Uno tuvo que venir la ambulancia. Otro día una bicicleta no arrolló a mi mujer de milagro. Si los descerebrados que van en bicicleta o patinete (no todos) no saben ir a una velocidad normal, respetando al peatón, hay que cortarles las alas y punto. Los carriles bici tienen que ser un placer no un riesgo. Otra cosa que dijo el alcalde Martínez en campaña electoral fue que aumentaría la presencia policial y también lo ha hecho. En Palma hay pocos policías para la mucha gente que hay. ¿No se dieron cuenta los alcaldes anteriores de eso?
martes, 28 de noviembre de 2023
CARNE
Hace meses Alberto Garzón dijo que había que comer menos carne y los de siempre (en el mundo siempre han existido los de siempre) pusieron el grito en el cielo. No sé vosotros, pero yo leí que la carne era cancerígena hace como 30 años y, desde entonces consumo el mínimo de carne. Aparte, de que no me gusta demasiado. Ahora, una encuesta realizada en 10 países europeos revela que el 5% de los individuos que comen carne habitualmente están reduciendo su consumo anual. El principal motivo es la salud, algo que esgrimen el 47% de los participantes, mientras que la segunda razón es la preocupación por el medio ambiente. El informe revela que el 28% de los europeos consumen como mínimo una alternativa de alimentos de origen vegetal al menos una vez a la semana. Conclusión: la mitad de los europeos están disminuyendo su consumo de carne, menos España, que sigue comiendo carne a tope porque aquí somos muy machos, como los manifestantes de Ferráz.
sábado, 25 de noviembre de 2023
Benjamin Netanyahu, el judio nazi.
Imaginaos por un momento que después de que Al Qaeda se cargara las dos torres gemelas, el presidente Busch hubiera arrasado Pakistán con niños, mujeres y ancianos incluidos. Arrasado. ¿Qué habríais dicho? Pero el presidente no hizo eso, si no que se invento Guantánamo he hizo una purga por la puerta de atrás. No es lo que ha hecho Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel y un judío nazi (los judíos también pueden ser nazis) de mucho cuidado, no. Después del imperdonable ataque terrorista de Hamás a Israel el judío nazi no se le ocurre otra cosa mejor que bombardear Palestina caiga y quien caiga, incluido hospitales con la escusa de que ahí se esconden los terroristas. Se puede ser hijo de puta como él, pero también tonto… Pero por lo visto a Netanyahu le importa un pimiento que mueran todos los palestinos sean terrorista o no, igual que a EEUU, Francia, etc, etc. Hamás es un atajo de inútiles que obedecen las órdenes de Irán, que es quien paga, y si Israel quiere acabar con Hamás, tendría que haber hecho lo que hizo Busch, ni más ni menos. Natanyahu habría que ser juzgarlo por crímenes de guerra. Pero tranquilos, eso no sucederá, el mundo está muy corrompido para que el judío nazi se siente en el banquillo.
domingo, 5 de noviembre de 2023
ARCADI, creatividad en movimiento.
Arcadi es una de esos personajes que vale la pena conocer por muchas razones, entre ellas su amor al arte, el grafitero en especial, al que considera un arte con letras mayúsculas y necesitado reconocimiento, el que se merece. Nació en Badalona en 1982 y pasó su infancia y adolescencia pegado al mar, sin perderlo de vista para impregnarse de él. Su padre era arquitecto y desde joven le inculcó el gusanillo de crear cosas nuevas. Nunca le obligó a nada, pero si le allanó el camino correcto. “Yo era un joven con muchas inquietudes, con ganas de hacer cosas distintas, cosas creativas, y no se me ocurrió otra cosa que estudiar cocina. Siempre he pensado que la cocina es un auténtico arte, el arte culinario. Por eso estudié en la escuela de hostelería de Mas Nou. El arte en movimiento. Aprendí mucho, pero cuando vi que la repetición con los platos era perenne, supe que esa etapa se había acabado.” Fue entonces cuando Arcadi descubrió el Gráfiti: el arte en la calle. Le fascinó y empezó a elucubrar con las muchas posibilidades que tenía el arte callejero. “Acabé de estudiar cocina y no se me ocurrió otra cosa que meterme de lleno en una especie de asociación cultural en Badalona muy potente que había creado mi padre, pero que al final me quedé yo. Organizaba todo tipo de cosas relacionadas con el arte.” Conciertos, conciertos, exposiciones, teatro, fueron algunas cosas que organizó. “Yo vivía en una planta baja frente al mar. Era una casa que siempre estaba llena de gente con inquietudes. Pero de repente me di cuenta de que tenía que probar la libertad de la montaña, los bosques, los ríos, lo necesitaba, por eso, un día, decidí hacer el gran cambio. Vivir de lo que da la naturaleza. Cortar leña para calentarte, utilizar velas, agua de manantial, comer de los alimentos que siembras, etcétera. En definitiva, quería demostrarme que podía ser totalmente autosuficiente. Y un día lo dejé todo y cambié de chip. Sus últimos 6 años los ha pasado en las montañas de Montserrat en una pequeña casa perdida en el bosque. “Ese tiempo me ha ayudado mucho para tener muy claro lo que es el grafiti para mí, el arte callejero, el auténtico, el que forma parte de nuestras vidas y, que desgraciadamente, al estar en nuestras calles no le hacemos el caso que se merece.” Realmente en la montaña entre una absoluta vegetación fue donde se conoció a sí mismo, el que todos llevamos dentro pero que en muchos casos nunca descubrimos. Él lo descubrió. “Lo de los murales fue un proceso lento pero muy constructivo, esencial. Debido a ello cree una revista llamada In.cultura y un mi primer festival de arte urbano. Entonces tenía veintitrés años. En ese tiempo conocí a uno de los grandes artistas que influyeron en mí positivamente, Jorge Rodriguez Querada. El primero que hizo macroretratos de representación ciudadana. Muy crítico. Acabó haciendo retratos de vecinos con carboncillo. A mí eso me impresionó. Para mí, lo más interesante fue las preguntas que se planteaba la gente de la calle, las que le hacían al artista.” Dejó la montaña, e invitado por su primo Joan, se vino a vivir a Mallorca, junto al mar, igual que en su adolescencia. Aquí, frente al azul intenso, se pasa el día elucubrando sobre los gráfitis, como llevarlo a la gente, que lo conozcan, que lo vivan. Ha sido un largo camino que lo ha convertido en uno de los más importantes comisarios de arte urbano de este país. Actualmente mantiene contacto con distintas formas, asociaciones, artistas, comisarios del mundo. “No sé lo que haré mañana, pero algo diferente y creativo, referente al arte urbano, seguro. Ahora me siento capacitado para llevar el grafiti a los colegios. El gráfiti no acaba en la calle, es un abanico de posibilidades creativas.”













