Me jode decirlo, pero los
ingleses siempre han ido por delante de nosotros en casi todo, incluso en el
beber alcohol y en montar fiestas. En el sol no, y es porque no depende de
ellos, porque si fuera así, también tendrían más sol en Inglaterra. Digo esto
porque en Inglaterra no dejan de innovar lo que sea, por ejemplo, en varios
colegios británicos imparten clases de felicidad. En España tenemos el 21% de
IVA cultural (con la pornografía se paga menos iva) y en Inglaterra se enseña a
ser feliz en algunos colegios. ¿Ven la diferencia? ¿Se imaginan ir a Rajoy y
decirle que se deje de religiones y que ponga la asignatura de la felicidad en
los colegios? Diría que no sabe nada de eso. Los especialistas británicos han
presentado en la Cumbre Mundial de Innovación su propuesta de dar clases de
felicidad. Aseguran que tan importantes son las necesidades derivadas de las
emociones como el desarrollo intelectual. Está demostrado, según sus estudios,
que los niños felices tienen más éxito y mejores resultados en sus vidas. Uno
de sus consejos es que los padres deberían compartir lecturas con ellos. Esto
último lo veo difícil en España porque pocos son los que leen un libro. En
definitiva: una hora a la semana de Clase de felicidad, que se empieza a
enseñar a partir de los cinco años. Para mí es una idea maravillosa, aunque
aquí no sé si funcionaria, ya que el más pringao (Bárcenas, Urdargarín, Conde, Granados,
Rato, etc.) es feliz.
viernes, 2 de septiembre de 2016
domingo, 28 de agosto de 2016
HACER NOCHES DE ARTE AUNQUE SEA UNA MIERDA
No sé si prefiero la NIT DE
L’ART a ART VISIÓN. Ninguna de las dos me gusta, pero tengo que elegir una
porque de lo contrario no escribiría este artículo. Creo, aunque no estoy muy
seguro, que si tengo que elegir me quedaría con la primera, con la NIT DE
L’ART. Me parece un evento que se ha convertido en un negocio muy beneficioso
para restaurantes y bares, pero eso es otra historia. La NIT DE L’ART es el más
puro ejemplo de que se ha perdido el concepto del Arte. Lo que se expone, en su
mayoría, es eso que se llama arte conceptual, que ha dado pie a que hayan
surgido artistas hasta de debajo de los coches. Actualmente un artista coloca
en la galería o en donde sea, una vieja silla rota y es arte. Una muñeca antigua
sin un ojo, unos cables por el suelo, bolsas de basura colgadas en el techo, un
puñado de arena, unos tablones sucios, unas cuerdas, telas blancas como la
nieve y otras manchadas sin ton ni son, es arte. Y ya no hablemos cuando se atreve a pintar. Yo siempre digo que si no
hubiera existido Tapies no existirían ni la mitad de los pintores que existen.
Es fácil copiar al artista catalán. Uno de esos jóvenes, que no tiene muy claro
su futuro, ve su pintura y dice: “Esto lo sé hacer yo.” Si ese mismo joven
hubiera visto sólo a Velázquez, a Munch, a Dalí, a Picasso, a Goya, a Antonio
López, no hubiera dicho lo mismo. Se lo habría pensado dos veces antes de
adjudicarse la profesión de pintor de cuadros. Pero existe Tapies (que hay que
reconocer que fue el primero en inventar a Tapies) y el daño está hecho. Tampoco queda atrás la escultura. Cualquiera es escultor, basta clavar cuatro maderas o soldar unos hierros y ya está. A lo
que iba. Elijo la NIT DE L’ART porque al menos hay todo tipo de artistas que
exponen su obra sea cual sea con todas sus consecuencias. Son atrevidos o
desequilibrados, pero en eso radica lo nuevo. Y entre toda esa amalgama de
colores y cosas horrorosas surgen algunas creaciones interesantes. Pocas, pero
las hay. En cambio en ART VISION la cosa cambia, porque allí si hay artistas
que pintan, incluso alguno hasta bien. De estos últimos se pueden contar con
los dedos de una mano y sobran dedos. Pero al menos esos artistas lo intentan
en plan clásico: tela, espátula, pinceles, pintura y agua ras. No lo consiguen,
vale, pero ahí están intentándolo como lo hizo antes que ellos Sorolla. Su obra
es la de siempre, nada nuevo, nada que te inspire y te diga nada, por eso me
quedo con la NIT DE L’ART, que al menos hay la posibilidad de descubrir, entre
toda la amalgama de barbaridades, algo bueno.
Obra del pintor Martín Garrido.
miércoles, 24 de agosto de 2016
EL VERANO ES PARA LOS RICOS
Yo sé que el verano es
necesario para el buen funcionamiento de la isla aunque los turistas no hablen
ni entiendan catalán. El verano es lo que da vida a las islas. Es el que
proporciona los ingresos más fuertes para que podamos seguir viviendo. Unos
mejor que otros, pero viviendo. Pero cuando llega el verano yo no puedo con mi
alma, se me hunde el mundo. Incluso cuando tenía las vacaciones del colegio, no
me gustaba. Y ya no hablemos de la playa con el calor, con la arena y el agua
salada que se te pega en el cuerpo. ¡Qué asco! Qué mal lo pasaba cuando íba con
mi padre y mi madre a la playa de la Ciudad Jardín los subidos en la Vespa. Bueno, al ir me divertía, pero al
volver con la ropa pegada al cuerpo lleno de sal… De hecho, nunca más me he
bañado en la playa y me he puesto una prenda encima antes de quitarme la sal.
Aquello de la sal para mí fue un trauma. Yo creo que el verano es para los
ricos, no lo digo por la piscina, que tampoco me gusta, lo digo porque para
ellos el verano es otra cosa. Por ejemplo, para una familia de clase obrera, de
esas que le gustaban tanto a Franco, piensa en el verano durante todo el año.
Luego se va quince días a Benidorm o a Torremolinos, y vuelta al trabajo. Es
como un trámite, una obligación después del duro trabajo durante el año. En
cambio el verano de un rico es como más sofisticado, es más como una obligación
placentera. Aunque muchas veces se complica con la inoportuna avería del yate,
o la pierna rota de Perico que no podrá ir a esquiar al Himalaya (¿se esquía en
el Himalaya?), o las asignaturas suspendidas de Chuchi, que son un engorro
porque pensaba irse todo el mes de agosto a Ibiza con su nuevo novio francés,
de Paris, y ahora sólo podrá ir dos semanas. Incluso el sudor del rico es diferente
al sudor del obrero. No me dirán que el sudor de un repartidor de refrescos en
agosto es el mismo que el de un rico tomando el sol en la piscina de un hotel
de Dubai. Yo no me lo creo. El sudor del rico es como más de anuncio de
televisión, no sé, luce mejor con la ropa de marca. En fin, el verano es
terrible para mí. En cambio en invierno, como no se suda, parecemos todos
iguales. Donde haya un día frío con lluvia que se quiten todos los veranos.
Acrílico sobre madera del pintor Martín Garrido.
viernes, 12 de agosto de 2016
CINE CATALÁN... ¿y qué más?
La señora Armengol, que por
lo que deduzco no tiene ni puta idea de cine catalán, no solo quiere que todo
el mundo hable y escriba catalán (¿seguro que es mallorquina esta mujer?) sino
que aboga para que haya más cine catalán. Si esta señora se dedicara al
espectáculo (que en cierta manera se dedica) sabría que el cine catalán siempre
ha sido un fracaso rotundo. Y que por mucho que la Generalitat haya intentado
que los catalanes consuman cine catalán (excepto raras excepciones) no lo ha
conseguido, los catalanes están locos por el cine americano. No existiría el
cine catalán si no fuera porque los catalanes lo pagan con sus impuestos, sin
pedirles permiso. El 95% del cine catalán es un fracaso en taquilla, son
estadísticas, no me estoy inventando nada. Son películas que ni siquiera tienen
distribución en ámbito nacional. No las quiere nadie. Esto es muy fácil. ¿A ver
si hay algún productor catalán que produzca una película en catalán sin ayuda de
la Generalitat y de TV3 o IB3? Ni uno. El catalán es un tema de dinero. Hace
veinte años la Generalitat pagaba los letreros a los comerciantes que lo
pusieran en catalán. Desde entonces muchos lo hacen, pero es una simple
cuestión de abaratar gastos. Ni más ni menos. Recuerdo la película de Woody
Allen “Bananas”, en la que hay una escena que los soldados están formados y
Woody, que hace de militar, les suelta las nuevas obligaciones como que hay que
usar braguitas de color rosa. Seguro que Armengol no ha visto esta película en
castellano. Me encantaría hacerle una entrevista sobre cultura a esta señora.
Sería toda una experiencia. Entrevista en catalán, por supuesto, para que la
leyeran cuatro amigos suyos.
El pintor Martín Garrido delante de su obra. En la escalera el pintor Carlos Prieto.
lunes, 8 de agosto de 2016
ARCO, REFLEJO DEL MUNDO ACTUAL
Acabo de aterrizar en el
aeropuerto de Mallorca procedente de Madrid. He estado en la capital por temas
relacionados con el rodaje de una futura película sobre el mundo de los toros.
Y ya que estaba en la capital, como buen paleto, me he acercado con unos amigos
a ver ARCO. No importa que especifique qué es ARCO porque supongo que la
mayoría de lectores lo sabe. Y la verdad es que después de dos horas de dar
vueltas entre galerías de todo el mundo me he llevado una impresión difícil de
describir por lo compleja que es. Pero más graciosos que la impresión es lo que
comentaban los que venían conmigo y los que encontrábamos dando vueltas. Casi
todos decían que cada año venían a ARCO para descubrir si se habían superado
exponiendo lo increíble, como el vaso de agua del año pasado. Pero no éramos
sólo nosotros que nos guaseábamos, sino que en general, se veía a la gente reír
disimuladamente mirando obras inclasificables. Obras que pueden ser cualquier
cosa, pero no arte. Incluso hubo un coleccionista (alemán para más señas) que
nos dijo que ARCO era un circo con la mierda de los artistas del mundo entero.
Exactamente dijo esto. Y añadió: “Lo que se expone cada año en este circo es la
situación del mundo actual.” Esto último sí que me hizo pensar. “… la situación
actual del mundo.” O sea, que lo que se expone en ARCO es el reflejo de la
actual situación del mundo. Ahora ya no me parece tan malo ARCO. Ahora lo
entiendo. La gente debería ir a ARCO cuando quiere enterarse en vivo y en
directo de como está la situación en el mundo. Para mí el Arte es el reflejo de
un determinado tiempo en la historia. A través del Arte podemos seguir la historia.
Y ARCO, como nos dijo el coleccionista alemán, es el reflejo de lo que está
ocurriendo actualmente en el mundo. Pues vaya mierda de artistas y de mundo.
Obra de Martín Garrido Barón
sábado, 6 de agosto de 2016
BERTÍN&HITLER
Recuerdo a Bertín Osborne
subido en una Harley Davison en un reportaje de una revista del corazón. No
recuerdo su nombre. Y en esa entrevista decía algo así como que él también
sufría mucho para conseguirlo, que le había costado llegar a ser cantante de
éxito. Lo de costar no sé si lo decía
por la cantidad de gente que había untado o comprado o por gastarse una fortuna
en entradas para ir a ver a otros cantantes, no lo sé. En aquella época, tener
una Harley en este país sólo la podía tener un rico. ¡Cuánto nos reímos de aquella
entrevista los de la banda! Nadie se atrevía a decir que le gustaba Bertín
Osborne. Era peor que decir que te gustaba Abba, que era lo último en horterada.
Pero en el fondo Bertín nunca me ha caído mal como personaje de la prensa rosa.
Da mucho juego y va de sincero y auténtico cuando no crea que lo sea ni de
lejos. Aunque personalmente, no lo creo mal tipo, aunque es más facha que el
mismísimo Franco, y aunque él vaya de liberal maravilloso, de Podemos, de
Ciudadanos, del PP o de lo que se tercie. Porque hay personajes que su imagen
engaña, pero Bertín se ve de derechas de toda la vida. Ahora le gustaría
hacerle una entrevista a Hitler y lo creo. Ya me los imagino en un salón de
ricos de los que salen fotografiados en Hola!
hablando de los campos de exterminio y de lo fea que era Eva Brown. Hay tipos
que nacen guapos y con suerte y por esa razón no hay que repudiarlos porque
nosotros (no lo digo por mí que he sido guapo y con suerte) no tengamos ninguna de las dos cosas. Bertín creo que es uno de ellos,
y da muy bien la imagen de la España que vivimos durante 40 años y de la que
vivimos actualmente.
miércoles, 3 de agosto de 2016
QUIÉNES SON LOS ANIMALES
¿Hasta dónde puede llegar a
hacer una persona (por llamarle de alguna manera) cuando mata a palos a un
caballo? Por primera vez en la historia de la justicia en España, una jueza
(María Jesús Campos) condena a un descerebrado a ocho meses de cárcel. Y eso ha
ocurrido en Mallorca y es un precedente que hará pensar a más de un tarao antes
de pegar a un animal. Porque yo pienso que si una persona maltrata a un animal,
sea cual fuere, es capaz de hacerlo con una persona. Estoy convencido, y,
además, lo dicen los libros de psicología. El pobre caballo asesinado se
llamaba Sorky das Pont y no tenía la culpa de nada, no era responsable del amo
que le calló en desgracia. ¿Cómo pueden existir en el siglo XXI personas que
cometan esas aberraciones con animales? ¿Tan mal está el mundo? (Pues sí, está
mal. Decapitamos a personas y las grabamos en vídeo.) Matamos sin contemplación
ninguna a todo tipo de animales. Y en el fondo, lo hacemos para pagar nuestras
frustraciones, nuestros fracasos en la vida (el poco follar), en definitiva, lo
que suelen hacer los perdedores, pagarlo con los demás. No me gusta la gente a
la que no le gustan los animales. Los animales pertenecen a la naturaleza que
fue creada, no sé cuantos millones de años atrás, hasta que llegó el ser humano
a joderla. Cuando nosotros llegamos ellos ya estaban aquí. Nosotros somos los
intrusos, por eso les debemos un respeto. Al escribir estas líneas soy
consciente de la poca repercusión que tendrán. Porque los descerebrados que
maltratan a los animales no suelen leer libros, ni van a exposiciones ni al
teatro. Suelen ir al cine a ver películas de kárate. Hemos llegado a un momento
que vemos la violencia como cosa cotidiana. Incluso la ponemos como fondo de
Escritorio de nuestro ordenador. Digo esto porque el otro día a un toro
ensangrentado en el Escritorio del ordenador de un conocido. Le pregunté porque
ponía aquella foto tan desagradable, y me dijo que por el colorido de la
sangre, que hacía unas rayas muy estéticas. Me quedé sin habla. ¿Qué mundo
estamos creando? Prefiero en de Torrebruno y Enrique y Ana.
El pintor Martín Garrido en su estudio.
lunes, 25 de julio de 2016
HAY PERSONAS QUE QUIEREN QUE MALLORCA SEA UN BUNKER CATALÁN
El
otro día fui a la presentación de un libro de un entrañable amigo cerca de
Montesión, y en cuanto entré, reconocí al señor que grababa el acontecimiento:
mallorquín, catalanista e independentista. Digo esto porque lo conozco de hace
como ve como veinte años. Para este señor todo el que no es mallorquín o catalán
tendría que estar fuera de la isla. Desgraciadamente como este personaje hay
muchos en Mallorca. Pero vayamos a lo que grababa, que era una presentación de
un libro editado por Lleonart Muntaner, conocido editor mallorquín que toda la
vida ha vivido de subvenciones por editar en catalán. No ha invertido ni un
duro ni un euro en un puto libro sin tener la subvención asegurada. Digo esto porque
también lo conozco hace más de veinte años. No es mala persona. Un día, tomando
café, me dijo que editar libros en catalán era una ruina pero que él ganaba
editándolos. “De uvas a peras se venden trescientos libros que ya es la leche,
porque normalmente se venden cincuenta o sesenta ejemplares a amigos y
familiares del autor.”
No deja de ser gracioso que el autor del libro que se
presentaba elogió efusivamente al editor por su amor a los libros. Yo hubiera
dicho su amor a las subvenciones, pero no venía al caso. Recuerdo lo que me
dijo hace años un antiguo director de la sección de libros de El Corte Inglés:
“Los libros en catalán los compran cuatro. Los tenemos porque no nos queda más
remedio.” Pero volvamos a la presentación del libro. No llegábamos a cincuenta
personas y ni una de menos de sesenta años. Todas hablando catalán o mallorquín.
Dos dialectos que rebotaban en una tétrica sala de luz mortecina y decoración
mustia, muy en consonancia con la situación y con el mallorquín nacionalista.
Por no oírse no se oían ni coches. Todo muy triste y decadente, parecía que el
tiempo se había detenido. Podría se la imagen exacta de los que quieren una
Mallorca sin forasteros, una Mallorca en catalán. Era escalofriante.
Un político de derechas me dijo que el catalán era como
una vaca que daba mucha leche a muchos/as caraduras. Ahora el catalán va a
volver a estar en la sociedad mallorquina gracias a Francina Armengol, que está
obsesionada con que Catalunya esté en el lugar que le corresponde. Y de todo
esto, sólo hay una cosa segura y muy significativa. Si un día la señora
Armengol se pone enferma y necesita de una intervención quirúrgica, no se
preocupen que no va a pedir un cirujano que hable catalán, pedirá el mejor
cirujano aunque sea de Macedonia y hable checoslovaco.
Necesitamos cambios, no imposiciones. Hay que
defender nuestro mallorquín para que nunca se pierda, y que el catalán sea una
opción más en nuestra cultura, no una orden.
No olvidemos que con Franco todos los españoles
tenían que hablar castellano sí o sí.
Acrílico sobre madera del pintor Martín Garrido (Barcelona 1982)
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