domingo, 18 de agosto de 2024

EL BESO DE LA MUJER ARAÑA de Manuel Puig.


Toda mi vida he escrito en las solapas de los libros lo que me sucede cuando leo un libro. Podría escribir mi vida a través de los libros que he leído. El de Manuel Puig lo empecé a leer el 12 de enero de 1977.

Empecé a leer El beso de la mujer araña, la segunda novela de Manuel Puig. La primera había sido Boquitas pintadas, y me había gustado su forma de escribir. En ese tiempo recuerdo que había visto la película El Zorro con Alain Delon en una coproducción en la que participaba España con Andrés Vicente Gómez. No sé cómo cayó en mis manos una entrevista del astro francés en la que decía que él se movía por las historias, no por el dinero. Que estaba dispuesto a participar en una película a tanto por ciento de taquilla. Yo me quedé con eso y al cabo de unos meses me dispuse a intentar localizar al francés. Lo primero que hice fue llamar a la productora de Andrés Vivente Gómez y decir que quería darle un papel de protagonista en mi próxima película a Alain Delon. Me inventé una productora y la secretaria que me atendió picó. Me dio el número de teléfono de su representante que no recuerdo su nombre. Yo no sabía francés pero me daba igual. Llame a Francia solo 1 vez y me atendió el mismísimo representante de Delon que además sabía español. Me presenté como el guionista y director de la película Las últimas sonrisas, Él, muy simpático, me dijo que lo primero era que le mandara el guión y que luego me llamaría. Me preguntó que productora era, y le dije que era una nueva de gente joven. Eso le hizo gracia. Cuando colgué me olvidé del tema porque estaba convencido de que saldría mal. Pasó 1 mes, 2, 3 y yo ya estaba en otra cosa. Pero al cuarto mes el representante me llamó. No podía creérmelo. El guión le había gustado mucho al señor Delon y quería hacerlo. Entonces me preguntó cuánto dinero había. Yo le dije que el justo para rodarla pero no para pagar a una estrella como su representado. Había pensado que podría ir a participación, le dije. Se enfrió de repente y me dijo que se lo propondría a su representado. Me olvidé de nuevo. Paso 1 mes, 2 y al tercer mes me llamó de nuevo (siempre llamaba al mediodía justo cuando yo estaba comiendo) y me dijo que Alain Delon había aceptado entrar en producción. Quería no sé cuanto en participación y la distribución en Francia. No podía creérmelo, era imposible que me estuviera pasando a mí. A partir de entonces pensé que yo podría conseguir todo lo que quisiera, porque conseguir a Alain Delon sin tener nada, era muy fuerte. De acuerdo, le dije. Bueno, pues arreglaré los papeles para el contrato, me dijo, y añadio: tienes que mandarme los datos fiscales de la productora. Muy bien, le dije pensando que no tendría ningún problema en encontrar un productora con Alain Delon. El representante siguió hablando: Bien, el señor Delon podría rodar la película dentro de tres años. En ese momento mi corazón se paralizó. ¿Tres años esperando a Alain Delon? Ahora lo que viene muchos no se lo creerán, pero el que me conoce bien, se lo hará sin dudarlo. ¿Tres años? No podemos esperar tres años. Un año vale, pero tres. El señor Delon tiene películas los próximos 3 años. Pues nada, lo dejamos, le dije sin pensarlo. Lo siento, es lo que hay. Me despedí educadamente y colgué el auricular. Fue una equivocación enorme que nunca me he perdonado. Ahora, me llama Brad Pitt y me dice que tengo que esperar 5 años para rodar con él, le digo encantado que si. Pero con 34 años yo era un ignorante con mucho talento y fuerza, con el problema de no saber canalizarlos. No me enteraba de la misa la mitad e iba por la vida de gilipollas integral. Cuando no hay, no busques, me decía mi madre hablando de mí. ¡Cuánta razón tenía la mujer! Estas lineas las he escrito porque ayer se fue Alain Delon, un actor que formo parte de la vida de los de mi generación (1952), los que vivíamos en el cortijo del enano de Franco, donde la única forma de escape era el cine. Entrábamos en aquella salas para olvidarnos de la realidad., y el guapo de Delon estaba ahí mirándonos como él solo sabía mirar.

domingo, 4 de agosto de 2024

COSECHA ROJA de Dashiel Hammett

Toda mi vida he escrito en las solapas de los libros lo que me sucede cuando leo un libro. Podría escribir mi vida a través de los libros que he leído. El de Hammett lo empecé a leer el 7 de agosto de 1972 al terminar la mili.

Leyendo “Cosecha Roja” de Dashiel Hammett, la primera novela de este autor americano de serie negra, que antes de escribir fue detective privado, empezó una nueva etapa de mi vida que cambiaría totalmente mi forma de pensar. El estilo de Hammett, también guionista de Hollywood y famoso borracho, me cautivó por su sintetismo, sus frases breves y sus diálogos concisos y cinematográficos. Fue todo un descubrimiento. Acaba de terminar la mili con un mal sabor de boca y preguntándome para qué coño servían los militares, aparte de beber y cobrar buenos sueldos. Me encontré de nuevo en mi casa sin ganas de volver a mi vida loca de antes. Tenía 21 años y solo tenía claro una cosa: quería ser actor. Pero el problema es que vivía en una isla llena de hoteles, restaurantes, discotecas y suecas, donde no había sitio para la Cultura. Fue mi madre la que me sacó de aquella especie de permanente resaca diciéndome que en el Auditórium de Palma habían puesto una escuela de Arte Dramático. Vi el cielo abierto. Sin pensármelo fui a las oficinas del Auditórium para matricularme y me dijeron, después de previo pago (mi madre me había dado dinero), que podía empezar al día siguiente. Y allí estaba yo al día siguiente, a las tres y media de la tarde, enfrente del Auditórium, después de haber dejado mi 600 en el aparcamiento. Hasta aquí bien. Pero subir al quinto piso, donde había un pequeño teatro en el que se impartían las clases, fue otro cantar. Llegué a las tres y media y conseguí entrar en el teatro a las cinco, después de haber superado mi terrible timidez y vergüenza. Lo pasé bastante mal dando vueltas como un tonto por el Paseo Marítimo. Cuando entré en el pequeño teatro nadie me hizo caso, por lo que me senté en la última fila de butacas. Había como doce filas. Unos quince alumnos estaban haciendo un ejercicio de respiración sobre el escenario. Eran dirigidos por un señor de unos sesenta años, de piel bronceada, con perilla blanca y calvo. Desde el principio Trino Trives me fascinó, no tenía nada qué ver con el brigada Guiscafré, mi primer director de teatro. Era de estatura media y vestía con sencillez aunque su clase era evidente. Cuando terminó el ejercicio me hizo una señal de que me acercara y me dijo, sin previo aviso, que subiera al escenario y me presentará. Lo hice con un hilo de voz. ¿Por qué quieres ser actor? me preguntó. Siempre lo he querido ser, le contesté sin pensármelo. ¿Sabes quién es Stanislavski? No, no lo sabes. Pues el método que yo imparto es lo que se llama Método Stanislavski. Puedes bajar del escenario, me dijo aquel señor de un tirón sin un ápice de calor. Volví a sentarme con un sentido terrible de ridículo sin saber por qué. Pero lo peor fue que al cabo de una hora le pregunté si podía ir a hacer de vientre. La carcajada fue general. ¿Quieres decir que tienes ganas de cagar. Sí, anda, ve al baño, me dijo condescendiente. Me tiré como media hora en el baño intentando no correr escaleras abajo sin utilizar el ascensor. Me habían ridiculizado, humillado, despreciado. Pero no lo hice, me tragué la mierda y volví al teatro con la cara bien alta y mirándolos a los ojos. Estuve tres años estudiando un promedio de ocho horas diarias de lunes a viernes. En ese tiempo descubrí lo ignorante e inculto que era. Entonces me di cuenta del mucho tiempo que había perdido y decidí ponerme al día con Valle Inclán, Lorca, Ionesco, Molière, Shakespeare, Ibsen, Chejóv, Miller, Picasso… Descubrí un mundo maravilloso que cambiaría mi vida para siempre. Después de la novela de Hammett leí un libro que me recomendó Trives: Preparación del actor de Konstantin Stanislavski, un ruso genial que revolucionó la interpretación en el mundo. Su método llegó a America en 1947 con la creación del Actors Studios, donde se formaron actores como Paul Newman, James Deen, Marilyn Monroe y Marlon Brandon. Me mente se empezó a abrir.

viernes, 2 de agosto de 2024

YO NO VEO CINE ESPAÑOL

 Creo que yo puedo hablar del cine español, no juzgarlo, por supuesto. No me gustan los que juzgan, y menos los jueces. Pero hablar sí que se puede hablar ya que estamos en una democracia y porque yo también pago junto a millones de españoles el cine español. Y antes de decir porque voy a hablar de lo que voy hablar, tengo que decir que casi me he visto todo el cine español que existe. Por ejemplo veo Historia de Nuestro Cine y Versión Española en la tele todas las semanas. Y también las que hacen fuera de estos programas.  Bueno, veo, lo intento porque las películas suelen ser muy malas. Y esto que acabo de decir me respaldan muchos años de oír decir a la gente: YO NO VEO CINE ESPAÑOL. Y digo yo que será por algo que siempre hayan dicho esto. Es más, actualmente se hacen casi 200 películas cada año, y solo se estrenan unas 40, y de esas 40, 5 o 6 son éxitos. Las demás recuperan el dinero con la subvención. Esto es la realidad, hay muchos productores que viven de subvenciones. ¿Pero por qué digo esto? Lo digo porque yo cuando oía decir eso de si es española no voy, yo sí iba. Yo me las tragaba todas. Y decía ya en aquel tiempo: qué malos guionistas. Y ahora hago lo mismo. Digo esto porque el otro día oí en televisión despotricar de Mariano Ozores, un director de cine que hizo muy malas películas igual como se hacen ahora, con la única diferencia que ahora las hacen con mucho más dinero. Y otra diferencia muy importante. las películas del señor Ozores daban dinero por un tubo, las que se hacen ahora son una ruina. Ahora estoy escribiendo esto y oigo de fondo a María Barranco tener un orgasmo que no viene a cuento, y no hace mucho he oído decir a Quique San Francisco que las mujeres nos tienen cogidos de las pelotas por el agujerito que tienen. La película, que se titula El BAILE DEL PATO es nefasta y ordinaria de no sé qué director que no debe de dejar de hacer cine basura. Creo que España ha ganado mucho técnicamente en el cine, mucho, pero en cuanto a escribir guiones somos igual de malos, o casi igual, que con Franco. Quitando los guiones de Berlanga, Amenabar, Bardem, Almodovar, Alex de la Iglesia, y 4 más, los demás son basura. Ahora, después de haber visto tanto cine español, entiendo porque la gente se negaba a ira a verlo. Y aún se niegan, exceptuando al único director que puede competir con Ozores en la taquilla, Santiago Segura. Recuerdo una recogida de premios en la que Segura dijo que el cine español iba muy bien gracias a su cine. ¡Cuánta razón tenía y tiene! Actualmente con las plataformas se le ha dado mucho trabajo a guionistas que se puede comprobar con lo que hacen que ni siquiera saben copiar. Porque ahora los actuales guionistas copian, no crean. 

viernes, 26 de julio de 2024

PREMIO NACIONAL DE TAUROMAQUIA 2

Desde que se inventó Facebook, que ya ni lo recuerdo, nunca me habían censurado ninguno de los escritos que cuelgo, y ahora me acaban de censurar uno normalísimo en el que hablo del Premio Nacional de tauromaquia. Un artículo en el que no me meto con nadie en especial (lo hubiera podido hacer, yo no tengo problema), simplemente digo que estoy a favor de que quitaran este lamentable premio que es un símbolo del franquismo, nada más. (Es muchísimo peor el Media Mark y Facebook lo permitió.) Y esto, por lo visto le ha molestado a alguien, vete tú a saber si es una máquina con inteligencia artificial que es amante de los toros. Cuando me paseo por Facebook veo a muchos fachas, en incluso nazis, que tienen su página y sueltan su basura. También veo indeseables que escriben cosas que no son muy edificantes, e incluso tías que ofrecen sus servicios, etcétera, etcétera. Y después de está basura que se pasea por Facebook me censuran a mí un texto en el que me manifiesto en contra de un premio a la tauromaquia, manda cojones. ¿Cómo se come esto después de tantos años en Facebook?  Bueno, seguramente también me censurarán este texto. Por cierto, he protestado y me han dicho que en tres días me dirán cosas. Estoy impaciente por saber qué cosas.

jueves, 25 de julio de 2024

ADIÓS MUÑECA de Raymond Chandler

Toda mi vida he escrito en las solapas de los libros lo que me sucede cuando leo un libro. Podría escribir mi vida a través de los libros que he leído. El de Chandler lo empecé a leer el 5 de febrero de 1972 mientras hacía la mili.

Raymond Chandler fue todo un descubrimiento para mí. Me impacto por su forma sencilla y a la vez complicada de escribir. Tenía veinte años y hacía la mili. Pero ya no estaba en Bomberos, el sargento, marido de la amiga de mi madre, consiguió sacarme a los cinco meses y meterme de ordenanza en la casa del capitán Lúcio, que vivía con su mujer y sus dos niñas en un edificio militar ubicado al final de la avenida, justo cuando empezaba el mar. Huelga decir lo contento que me puse cuando salí de Bomberos. Vi el cielo abierto. De ordenanza no harás nada, es un chollo y además no haces guardias, me dijeron mis compañeros. No se equivocaron en una cosa: mientras fui ordenanza no hice guardias, pero que era un chollo, se equivocaron de lleno. Mi trabajo consistía en llegar a las ocho de la mañana con cuatro ensaimadas, que previamente había comprado en la panadería, para que la mujer y las niñas del capitán desayunaran. La señora, que se llamaba Aurora y era de Cáceres, nunca me dijo si quería desayunar con ellas. A veces se dignaba preguntarme si quería un café. No, señora, le decía yo. Era una mujer de cuarenta años y estaba bastante buena. Delgada pero de curvas marcadas, pelo castaño y liso que le rozaba los hombros. Era elegante vistiendo, y tenía una mirada fría y distante. Me recordaba a la cantante inglesa Sandie Swaw, que me gustaba tanto. Por las mañanas ya iba arreglada, como si se fuera a ir a la calle. Con veinte años y aquella mujer delante de mí yendo y viniendo, aunque prácticamente sin mirarme a los ojos, era terrible. Pero toda historia tiene un lado negro (o casi todas), y la guapa señora era una mandona de cojones. Una tocapelotas en toda regla. Yo vengo de una familia de clase un poco alta y a mis veinte años no había fregado un plato ni un vaso, y menos pasar la aspiradora o limpiar un cristal. En mi casa siempre tuvimos una chica para limpiar una vez a la semana. O sea que no había hecho nada. Por eso, cuando el bellezón cacereño me dijo: “Empiece pasando la aspiradora por las alfombras.” me quedé de piedra. No sé cuánto tiempo tarde en reaccionar. “¿Le pasa algo?” Dije que no y cogí la aspiradora y aspiré como pude. Menos mal que ella se fue a la cocina para volver al cabo de unos diez minutos con un plumero y un trapo. “Si ya ha acabado quite todo el polvo del salón. Utilice este plumero y este trapo. Por favor, que no quede ni una mota que me pone histérica. Y vaya con cuidado con las figuritas y los cuadros.” Estaba a punto de llorar, eso no podía estar pasándome a mí: un tío duro en toda regla. No sabía ni utilizar el plumero y no sabía qué coño era una mota. La próxima vez que apareció lo hizo con una cesta. “Si ha terminado vaya al economato y me compra todo lo que hay en esta lista.” Me fui al economato a comprar como una ama de casa hundido en la más absoluta miseria y pensando en lo que me esperaba. Cuando volví ya eran la una y media y me dijo que había terminado y me podía ir. Por mucho que analizara lo que me había pasado aquella mañana no daba crédito. Incluso pensé en desertar y que le dieran por culo al servicio militar, pero no lo hice y volví al día siguiente para limpiar todos los cristales de la casa. Me llevó toda la mañana. “Usted no ha limpiado muchos cristales en su vida, ¿verdad?”, me dijo la muy puta con cierta sorna. Al día siguiente me tocó el baño. Y al otro los cuartos. Y al otro volver a empezar con el puto polvo y sus motas correspondientes. Así pasé casi cinco meses. En ese tiempo me leí todas las novelas de Raymond Chandler, y en mis sueños era Marlowe metido en la cama con la mujer del capitán. “No me dejes está noche, cariño”, me decía suplicante, Yo la miraba con desde desde la puerta del cuarto y, en el tono más duro posible, le decía: “Adiós, muñeca”, y me largaba.


LA FELICIDAD


En la foto con mi hijo Martín.

Según como se mire y hacia donde mire uno la vida es una putada. Nunca estamos preparados
para afrontar lo que vivimos, y eso es una putada porque no aprecias ni la gente ni el momento. Pero así es la vida y no hay nada qué hacer. Esperemos que haya otra en el más allá donde podamos arreglar los estropicios que hicimos en esta. La vida tendría que ser como una obra de teatro: primero los meses de ensayo y luego las representaciones perfectas y los aplausos, pero desgraciadamente no es así. La imperfección está en el ser humano y ojalá exista el cielo para poder pedir perdón a la gente que hicimos daño o que no comprendimos.

miércoles, 10 de julio de 2024

LA MENTIRA DEL 21% DE DESCUENTO EN MEDIA MARKT

Son las 22,49 horas del 8 de julio y me acabo de sentar delante del ordenar, y en este preciso momento oigo a mis espaldas la publicidad de Media Markt de que hoy, 8 de julio, todos los electrodomésticos tienen el 21% de descuento. Ha llegado un momento que nos mienten por todos lados y nosotros tragamos y nos creemos muy listos. 
Son la 20,00 horas del 8 de julio y estoy enfrente de Media Markt porque pretendo que me hagan el 21% de descuento en un aire acondicionado, que no compré ayer porque me dejé la Visa. Pues bien, llego hoy y le enseño al dependiente el presupuesto que me dieron ayer y le digo que me haga el 21% de descuento en el aire. El joven se queda serie de repente y me dice que el aire acondicionado que ayer elegí yo ha subido un 20%. 
-¿De hoy a mañana ha subido un 20%? -le pregunto yo extrañado.
-Si -dice el chico sin mirarme.
-O sea que me sale al mismo precio que ayer -digo sin podérmelo creer-. ¿Me vas a hacer creer que este aire acondicionado que ayer valía un precio sube hoy un 20%, precisamente el día que Media Markt hace un descuento del 21%? ¿Me tomas el pelo?
-Voy a buscar el encargado -dice huyendo entre los ventiladores.
Al cabo de cinco minutos vuelve acompañado por un señor de unos cuarenta años que muy amablemente me dice:
-¿En qué puedo ayudarle?
-Ayer vine y una empleada me hizo este presupuesto, pero como me había olvidado de mi Visa le dije que me lo pensaría. Y hoy, como he visto la oferta de Media Markt del 21% he decidido comprar el aire acondicionado, y resulta que de repente ha subido un 20%, ¿no le parece extraño? 
Sin saber qué decir, el encargado me dice que es así.
-O sea que es así -le digo sin podérmelo creer-. ¿Creéis que los clientes somos tontos? ¿Creéis que nos podéis tomar el pelo de esta manera? ¿Qué pasa, que habéis subido todos los aires acondicionados el 20% para luego poder rebajar un 21%?
Me enfado, empiezo a decir cosas de las que luego me arrepentiré, pero el encargado sigue aguantando el tipo. Le pido su nombre y me dice que se llama Carlos. Le pido el apellido y me dice que no me lo da. (¿Por qué no me lo da? ¿Tiene miedo a que le acusen de que toma el pelo al cliente? ¿tiene miedo a que le echen? ¿Se averguenza de lo que está haciendo? 
    Al final, cansado, le pido una hoja de reclamaciones, la primera que pido en mi vida. 
-Acompáñe -me dice echando a caminar hacia las cajas sin esperar a que yo le siga..
En las cajas me da una hoja y me dice sin mirarme a la cara:
-Aquí la tiene -dice y se va dejándome en las cajas con la hoja. 
Sin más.
No puede ser tan descarado pienso empezando a rellenar la hoja. Hay cosas que no entiendo y se lo pregunto a un cajero.
-No estoy para estas cosas, señor -me dice con dos cojones.
De nuevo monto el número hasta que una amable empleada me explica la duda que tengo con la reclamación.
-¿Y esto dónde se lleva? 
-A Consumo, señor -me dice sonriendo.
-¿Y dónde está consumo?
-No lo sé, señor.
-Gracias.
Esta historia es real. Las empresas grandes juegan con nosotros descaradamente. ¿Pronto van a perder ellos el 21% del iva! No se lo creen ni ellos. Deben de subir todos los electrodomésticos para luego rebajarlos al primer tonto que llegue. Estoy indignado.
Mañana por la mañana iré a Consumo, que me han dicho que está en el Mercado del Olivar, y no pasará nada. Media Markt, como otras muchas empresas, seguirá engañando impunemente porque así es el Capitalismo. Nadie los controla, excepto ellos. 

domingo, 7 de julio de 2024

La Misericordia de Palma, ¿un edifico encantado?

Acabo de leer un reportaje sobre La Misericordia de Palma de Mallorca, un edificio que siempre me ha encantado. Imponente al mismo tiempo que tétrico y misterioso. Mi madre me contaba que allí dejaban a los niños que los padres no querían y a los ancianos para morirse, que no tenían a nadie. Muchos años después yo rodé unas secuencias de mi película Una función para olvidar. El responsable político de La Misericordia de aquel momento me dio permiso para hacerlo. Rodamos tres días en una de las salas del segundo piso sin problema alguno. La cuestión es que el técnico de sonido directo que había venido de Madrid y era admirador de Iker Jiménez, al final del primer día, cuando paramos para comer, me dijo si lo podía acompañar al piso de arriba. Le acompañé y me enseñó un montón de salas abandonas y sucias. Incluso con literas de metal desvencijadas por el tiempo. Por lo visto el técnico ya se había enterado de todo o casi todo de lo que había pasado en aquel edificio muchos años atrás. “¿Puedo dejar la grabadora esta noche aquí arriba?” me preguntó. Le dije que si. Yo no creo en nada de lo que no vea, esa es mi política, y me daba igual que dejara la grabadora allí toda la noche. Al día siguiente empezamos a rodar con normalidad y cuando paramos para comer el técnico volvió a llevarme aparte y me dijo: “¿Quieres oír la cinta?” Le dije que me daba igual, pero que si se empeñaba. Nos fuimos aparte mientras actores y equipo se tomaban los cafés, y me puso la cinta. Lo que voy a contar es auténtico y lo dice una persona bastante incrédula con lo paranormal. En la cinta se oían como pasos y unos gritos lejanos. Auténtico. No miento. Escuche cuatro o cinco veces esos sonidos. No podía creérmelo. Y ahí se quedó la historia. Supongo que el técnico de sonido aún tendrá la grabación. ¿Qué era aquello que se oía? Lo que estaba claro es que la grabación no estaba manipulada. Por la noche oyeron la grabación todos los del equipo en el hotel. Fliparon como yo. ¿Verdad o mentira? No lo sé. Lo cierto es que aquel edificio lo dirigían curas y monjas, y con esa combinación puede pasar de todo. Lo inimaginable.

viernes, 21 de junio de 2024

EN ESPAÑA NADIE QUIERE ESTUDIAR

 El otro día acompañé a mi amigo Gabriel para que hiciera unas fotos a una casa. El motivo era que se le había estropeado el coche. El lugar era una futura urbanización de lujo en construcción. Cada chalé de tamaño no muy grande, se  va a vender por 900 mil euros. Casi todos ya estaban vendidos a extranjeros. En total, después de haberlos contado, había 13. Pero esa no es la cuestión; la cuestión es que eran las 12 del mediodía y caía un sol a plomo. Yo aparque el coche en el único aparcamiento que había. Lo hubiera aparcado en una sombra, pero aunque parezca mentira, no había ni 1. Estábamos en plena montaña sin árboles.  Yo tuve que esperarlo dentro del coche con las 4 puertas cerradas y el aire acondicionado a tope. Desde estaba yo veía a los albañiles trabajar. Debían ser veinte o treinta, no lo sé. Todos ellos con casco amarillo, la mayoría eran negros, quizá vi a unos 10 blancos. Entonces, mirando el espectáculo pensé en el abandono escolar en España. Uno de los más altos de Europa. Y se me ocurrió que en los colegios, en lugar de llevarlos al cine a ver películas de violencia, podrían traerlos aquí en autocar a las 12 del mediodía para que vieran el espectáculo de los obreros trabajando bajo un sol asesino. Y cuando los alumnos estuvieran mirando alucinados el profesor/a debería explicarles que si no estudian tienen muchas posibilidades de sustituir a uno de esos trabajadores. No creo que sea mala idea.  

Tu iris por 10 criptomonedas.

Esto de vender el iris es un ejemplo de cómo está la juventud de hoy en día. Aparte de que somos los líderes de Europa en abandonar los estudios más pronto, no somos demasiado inteligentes o somos ignorantes o idiotas, ¡vete tú a saber! Porque hay que ser muy tonto para vender tu iris por 10 criptomonedas a la empresa Worldcoin, que según ellos es para evitar que los robots te engañen.

domingo, 5 de mayo de 2024

Surpimido el Premio Nacional de Tauromaquía.

 ¿Adonde vamos a llegar si seguimos haciendo estás barbaridades? Ahora quitan este premio que era una exaltación para los fachas de este país al maltrato animal. ¿Qué será lo próximo? ¿Reducir el horario de trabajo para que los obreros puedan tener vida privada? ¿No les basta el día libre? Cristóbal Soler, político mallorquín vinculado al PP, dice: "Alemania hizo una transición y se deshizo de los altos cargos del nazismo. Aquí todavía tenemos a franquistas mandando en el estamento militar, la policía, las grandes empresas, los medios de comunicación,  y la mayoría de jueces son de derechas o extrema derecha."  No puede tener más razón el hombre, y eso que es de derechas. Pues sí, me parece de tontos del culo defender un absurdo premio por torturar a un animal que no tiene la culpa de nada. Pero como siempre gana el capitalismo, los toros seguirán. La pena es que los fachapobres no saque beneficio de las corridas.