En toda la vorágine que está ocurriendo en España los más beneficiados son los que venden banderas españolas (con el covid fueron los fabricantes de mascarillas), con águila, sin águila, de la falange, con la madre del cordero, etcétera. Esos son los que se forran. Ya he visto 3 establecimientos chinos que las venden. Uno chino me dijo en un perfecto castellano: "A nosotros nos interesa que haya estas manifestaciones del PP y de VOX, ganamos mucho dinero vendiendo banderas. Ojalá no acabaran." Mientras que unos se manifiestan los domingos porque no tienen nada mejor qué hacer, otros les venden banderas a porrillo. Porque si hay que decir una cosa, es que la bandera española es muy estética, queda bien, y si no que se lo pregunten a abascal si no está montando a caballo o en Argentina con Cayetena.
miércoles, 13 de diciembre de 2023
sábado, 9 de diciembre de 2023
Muerte y reseurección de Pedro Navaja.
viernes, 8 de diciembre de 2023
Bicicletas, patinetes, policías y el alcalde.
Por norma general los políticos, sean del partido que sean, no cumplen exactamente todo lo que prometen en campaña electoral, pero parece ser que Jaume Martínez, alcalde de Palma, sí lo hace. Yo vivo en una calle céntrica desde hace como setenta años; nací en el segundo piso del número 3 de un edificio que ya no existe, y, siempre he visto la calle bastante sucia. Y, ahora, de repente, la veo limpia. No puedo creérmelo. Ayer oí en la radio al alcalde Martínez decir que iba a quitar el carril bici de la calle Blanquerna. Que vaya por delante que yo soy defensor acérrimo del carril bici, pero lo que no me parece bien es que pongan carril bici sin utilizar la cabeza; como hicieron los alcaldes antriores. Los carriles bici tienen que estar por toda la ciudad mientras no pongan el peligro la integridad humana. Sin ir más lejos, en la calle Blanquerna yo he visto 3 accidentes con patinete. Uno tuvo que venir la ambulancia. Otro día una bicicleta no arrolló a mi mujer de milagro. Si los descerebrados que van en bicicleta o patinete (no todos) no saben ir a una velocidad normal, respetando al peatón, hay que cortarles las alas y punto. Los carriles bici tienen que ser un placer no un riesgo. Otra cosa que dijo el alcalde Martínez en campaña electoral fue que aumentaría la presencia policial y también lo ha hecho. En Palma hay pocos policías para la mucha gente que hay. ¿No se dieron cuenta los alcaldes anteriores de eso?
martes, 28 de noviembre de 2023
CARNE
Hace meses Alberto Garzón dijo que había que comer menos carne y los de siempre (en el mundo siempre han existido los de siempre) pusieron el grito en el cielo. No sé vosotros, pero yo leí que la carne era cancerígena hace como 30 años y, desde entonces consumo el mínimo de carne. Aparte, de que no me gusta demasiado. Ahora, una encuesta realizada en 10 países europeos revela que el 5% de los individuos que comen carne habitualmente están reduciendo su consumo anual. El principal motivo es la salud, algo que esgrimen el 47% de los participantes, mientras que la segunda razón es la preocupación por el medio ambiente. El informe revela que el 28% de los europeos consumen como mínimo una alternativa de alimentos de origen vegetal al menos una vez a la semana. Conclusión: la mitad de los europeos están disminuyendo su consumo de carne, menos España, que sigue comiendo carne a tope porque aquí somos muy machos, como los manifestantes de Ferráz.
sábado, 25 de noviembre de 2023
Benjamin Netanyahu, el judio nazi.
Imaginaos por un momento que después de que Al Qaeda se cargara las dos torres gemelas, el presidente Busch hubiera arrasado Pakistán con niños, mujeres y ancianos incluidos. Arrasado. ¿Qué habríais dicho? Pero el presidente no hizo eso, si no que se invento Guantánamo he hizo una purga por la puerta de atrás. No es lo que ha hecho Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel y un judío nazi (los judíos también pueden ser nazis) de mucho cuidado, no. Después del imperdonable ataque terrorista de Hamás a Israel el judío nazi no se le ocurre otra cosa mejor que bombardear Palestina caiga y quien caiga, incluido hospitales con la escusa de que ahí se esconden los terroristas. Se puede ser hijo de puta como él, pero también tonto… Pero por lo visto a Netanyahu le importa un pimiento que mueran todos los palestinos sean terrorista o no, igual que a EEUU, Francia, etc, etc. Hamás es un atajo de inútiles que obedecen las órdenes de Irán, que es quien paga, y si Israel quiere acabar con Hamás, tendría que haber hecho lo que hizo Busch, ni más ni menos. Natanyahu habría que ser juzgarlo por crímenes de guerra. Pero tranquilos, eso no sucederá, el mundo está muy corrompido para que el judío nazi se siente en el banquillo.
domingo, 5 de noviembre de 2023
ARCADI, creatividad en movimiento.
Arcadi es una de esos personajes que vale la pena conocer por muchas razones, entre ellas su amor al arte, el grafitero en especial, al que considera un arte con letras mayúsculas y necesitado reconocimiento, el que se merece. Nació en Badalona en 1982 y pasó su infancia y adolescencia pegado al mar, sin perderlo de vista para impregnarse de él. Su padre era arquitecto y desde joven le inculcó el gusanillo de crear cosas nuevas. Nunca le obligó a nada, pero si le allanó el camino correcto. “Yo era un joven con muchas inquietudes, con ganas de hacer cosas distintas, cosas creativas, y no se me ocurrió otra cosa que estudiar cocina. Siempre he pensado que la cocina es un auténtico arte, el arte culinario. Por eso estudié en la escuela de hostelería de Mas Nou. El arte en movimiento. Aprendí mucho, pero cuando vi que la repetición con los platos era perenne, supe que esa etapa se había acabado.” Fue entonces cuando Arcadi descubrió el Gráfiti: el arte en la calle. Le fascinó y empezó a elucubrar con las muchas posibilidades que tenía el arte callejero. “Acabé de estudiar cocina y no se me ocurrió otra cosa que meterme de lleno en una especie de asociación cultural en Badalona muy potente que había creado mi padre, pero que al final me quedé yo. Organizaba todo tipo de cosas relacionadas con el arte.” Conciertos, conciertos, exposiciones, teatro, fueron algunas cosas que organizó. “Yo vivía en una planta baja frente al mar. Era una casa que siempre estaba llena de gente con inquietudes. Pero de repente me di cuenta de que tenía que probar la libertad de la montaña, los bosques, los ríos, lo necesitaba, por eso, un día, decidí hacer el gran cambio. Vivir de lo que da la naturaleza. Cortar leña para calentarte, utilizar velas, agua de manantial, comer de los alimentos que siembras, etcétera. En definitiva, quería demostrarme que podía ser totalmente autosuficiente. Y un día lo dejé todo y cambié de chip. Sus últimos 6 años los ha pasado en las montañas de Montserrat en una pequeña casa perdida en el bosque. “Ese tiempo me ha ayudado mucho para tener muy claro lo que es el grafiti para mí, el arte callejero, el auténtico, el que forma parte de nuestras vidas y, que desgraciadamente, al estar en nuestras calles no le hacemos el caso que se merece.” Realmente en la montaña entre una absoluta vegetación fue donde se conoció a sí mismo, el que todos llevamos dentro pero que en muchos casos nunca descubrimos. Él lo descubrió. “Lo de los murales fue un proceso lento pero muy constructivo, esencial. Debido a ello cree una revista llamada In.cultura y un mi primer festival de arte urbano. Entonces tenía veintitrés años. En ese tiempo conocí a uno de los grandes artistas que influyeron en mí positivamente, Jorge Rodriguez Querada. El primero que hizo macroretratos de representación ciudadana. Muy crítico. Acabó haciendo retratos de vecinos con carboncillo. A mí eso me impresionó. Para mí, lo más interesante fue las preguntas que se planteaba la gente de la calle, las que le hacían al artista.” Dejó la montaña, e invitado por su primo Joan, se vino a vivir a Mallorca, junto al mar, igual que en su adolescencia. Aquí, frente al azul intenso, se pasa el día elucubrando sobre los gráfitis, como llevarlo a la gente, que lo conozcan, que lo vivan. Ha sido un largo camino que lo ha convertido en uno de los más importantes comisarios de arte urbano de este país. Actualmente mantiene contacto con distintas formas, asociaciones, artistas, comisarios del mundo. “No sé lo que haré mañana, pero algo diferente y creativo, referente al arte urbano, seguro. Ahora me siento capacitado para llevar el grafiti a los colegios. El gráfiti no acaba en la calle, es un abanico de posibilidades creativas.”
lunes, 16 de octubre de 2023
Sonsoles Onega, una verguenza más para el Premio Planeta.
Yo creía en los premios Planeta, incluso me compré una colección entera de ellos y me los leí todos. En ese tiempo (22 o 23 años) ya empecé a mosquearme porque de repente leía un rollo patatero que me costaba terminar. De hecho, vendí como la mitad de la colección quedándome con los que me gustaban. Entonces, aquello no lo entendía. En el transcurso de los años he ido leyendo (prensa y libros), oyendo (personas y radio) y viendo (TV) cosas de los premios Planeta y he llegado a la conclusión, como muchos más, que estos premios son mentira, un tongo, que ganan los que más interesan a la empresa que tiene que recuperar y ganar el 1 millón de euros del premio. Reconozco que desde hace como treinta años leo poquísimos premios Planeta, y eso que leo todos los días llueve o truene. Aún recuerdo que el magnífico Joan Marsè (en ese momento estaba de jurado), que no entendía cómo podía haber ganado una escritora tan mediocre como la que ganó. Lo dijo él, no yo. El tiempo le ha dado la razón, porque esta señora ha acabado escribiendo artículos en un periódico de provincias. Tengo que reconocer que yo compré su libro y conseguí leerlo hasta la página 40. Y yo me pregunto: ¿cómo los premios más importantes de España premian a escritores/as tan mediocres. La respuesta es evidente: intereses. Mis felicitaciones a Sonsoles Ónega una presentadora muy simpática, vamos, una más.
sábado, 14 de octubre de 2023
Carlos Pumares ya no vive aquí.
Yo he visto una vez en mi vida a Carlos Pumares, y fue cuando estaba de moda con un programa de radio que tenía por las noches. Fue en un festival de cine que no recuerdo (tendría que buscarlo en mis archivos físicos y eso es mucho trabajo) y fue con la película Proceso a ETA (ahora Melodía interminada) dirigida por Manuel Macià y protagonizada por Beatriz Barón, yo y una colaboración especial de Pedro Ruiz. Cuando vi a Pumares por primera vez fue en el estreno de la película en el festival a las diez de la noche. Yo nunca veo las películas en las que participo. Por eso, en los estrenos, espero a salir de la sala a los diez minutos de empezar la proyección. Esa noche hice lo mismo y salí al bar a tomarme una cerveza. La barra estaba vacía y, de repente, Pumares salió de la sala y se acercó para pedir un café con leche. Estábamos a unos cinco metros de distancia. Tomó su café y se marchó. Casi una hora y media después terminó la película y me vi con José Gago (el productor de la película) y le conté la anécdota. Lo conozco bastante, me dijo. Voy a telefonearle a la radio ahora mismo. Y así lo hizo desde el mismo hall del cine. Volvió a los diez minutos y dijo que ya estaba todo arreglado: pondría bien la película. Poco más de una hora más tarde, oímos su programa en la radio y ponía bien nuestra película sin verla. Así son lo poco creíbles críticos. Anoche vi empezar a ver El huerto del francés y no había por donde cogerla. Aguanté quince minutos, en cambio, antes de la película, los tertulianos de Historia de nuestro cine, la ponía bien. En su estreno la película fue vapuleada por la crítica y el público no fue a verla, en cambio, ayer tocaba ponerla bien en televisión. En mi época de joven había un dicho popular que decía, que si la crítica de una película era buena no había que ir a verla. Pues eso. Para que Pumares te pusiera bien había que ser amiguete.
lunes, 3 de julio de 2023
martes, 27 de junio de 2023
martes, 6 de junio de 2023
La cultura independentista de Mallorca.
¿Por qué la cultura no tiene importancia en Mallorca? ¿Por qué no le importa a nadie fuera de la isla? Son 2 preguntas que se deberían hacer los políticos de turno. Bueno, les importa a los que viven de ella igual que los que viven del catalán (no confundir con el mallorquín). Eso es una realidad. Pero con todo y eso, hay teatros que están subvencionados, esté quien esté en el gobierno, sin importarles en absoluto lo que se haga con la subvención. Y a mí no me parece mal este sistema, lo único en lo que estoy en contra es que lo poco que hacen sea en catalán. Porque encima de que cada año el Consell les suelta una pasta gansa sin ningún tipo de obligación en demostrar en qué se gasta, lo hagan en catalán para familiares y amigos, Ese es el tema. Por eso nuestra cultura la cocinamos y nos la comemos nosotros. Un día un conocido editor me dijo que le subvencionaban todos los libros que editaba en catalán sin ni siquiera leerlos, para luego ir al reciclaje. Increíble, ¿verdad? Y se sigue haciendo. Cualquier hijo de vecino que escriba lo que sea en catalán solo tiene que ir a las oficinas de La Misericordia a rellenar unos impresos y automáticamente le dan dinero para editarlo. O al Institut de Estudis Baleárics, da lo mismo. ¿No se lo creen? Compruébenlo ustedes mismos. Está claro que el catalán está beneficiando a unos cuantos y perjudicando a muchos. Por ejemplo el teatro, al que yo me dedico desde hace 50 años. Cuando los que están ahora no habían nacido o eran unos chiquillos/as, yo estrenaba en el Sala Mozart del Auditórium “Los comediantes de la vida” como autor y director consiguiendo excelentes críticas y mucho público. O sea, que no acabo de llegar. Por eso me atrevo a hablar de teatro, del teatro de aquí, del nuestro, no del que se hace en el Teatre Principal, que también es nuestro, pero no es del todo. Quiero decir que en la isla se hace mucho teatro en castellano que no trasciende. Sin lugar a dudas la época más gloriosa del Principal fue la del olvidado Serafín Guiscafré, exmilitar y de derechas, pero de mente abierta y alma progresista. Gracias a él el Principal tuvo unos años de gloria en los que los mallorquines pudimos gozar de ver a primeras figuras del teatro español. Sin olvidar la ópera y las zarzuelas. No nos tenemos que engañar, en esta bendita isla, después de Xesc Forteza, aunque pese a muchos, no ha habido nadie que haya llegado a su altura, y no será porque no lo imitan. Si todo marcha bien Jaume Martínez será el próximo alcalde de Palma. Un hombre serio, culto y muy competente que tiene claro lo enferma que está nuestra cultura. La cultura en Mallorca necesita un cambio urgentemente, y para que ese cambio vaya bien, restaurar el castellano en el teatro es primordial. Es evidente que el teatro con la izquierda solo ha traído pérdidas, pues probemos con la derecha a ver qué pasa. Por mal que lo hagan peor que ellos no lo harán. Lo digo sinceramente, necesitamos volver a la política que tenía Serafín Guiscafré: el teatro es para todos, no para unos cuantos. Ahora es para unos cuantos, intentemos que sea para todos hablen la lengua que hablen y sean del color que sean. Árdua tarea le espera al nuevo alcalde de Palma Jaume Martínez.













