2009 hice el montaje de Luces de Bohemia para el Auditórium de Palma. En dicho montaje conocí a jóvenes estupendos y con mucho o talento, entre ellos, una chica de Sa Pobla que nos ofreció por 400 euros un schnauzer de 2 meses precioso. Cuando nos lo enseñó y vimos su mirada, se lo compramos sin pensarlo. Aquel perrito, que bautizamos como Páris, el novio de Julieta en la obra de Shakespeare, estaría con nosotros los siguientes 12 años. Con su clase, su mal humor, su cariño, su inteligencia, sus interminables ladridos que casi nos vuelven locos, nos acompañaría por doquier. Porque cuando nosotros tenemos un perro lo llevamos por todas partes y lo presentamos a todo el mundo. Forma parte de nuestra familia, es uno más, aunque con más pelos. Pero desgraciadamente los 14 años se han consumido y hoy, 3 de julio a las 12 de la mañana, Páris se ha marchado al Cielo de los perros, ayudado por mi amigo Agustí, mi veterinario favorito. Y se ha ido con nosotros al lado, besándolo y abrazándolo por el mucho amor que nos ha dado todo este tiempo sin pedir nada a cambio. Siempre recordaremos a este viejo gruñón con descendencia alemana, al que le encantaban los niños y era incapaz de morder a nadie. A él solo le preocupaba seguir a Beatriz donde fuera, no la dejaba ni a sol ni a sombra. La seguía a todas partes, y cuando te acercabas a ella, rugía en broma. Las próximas noches serán tristes porque nos hará falta su presencia. Sobre todo por las noches, que al dormir con nosotros en la cama, la cosa se complica. Porque siempre ha dormido encima la cama; ni siquiera tiene una cama para él. Así somos los que nos gustan los perros, nuestros mejores amigos, sin ninguna duda. Tendríamos que imitarlos, a lo mejor nos iría mejor. Ya me dirás dónde te has ido Páris.
jueves, 3 de junio de 2021
domingo, 23 de mayo de 2021
Guía y Sanador Espiritual en Casa del Silencio.
Miguel Rebassa Real nació en Sineu, Mallorca, en 1974
Este texto ha sido grabado y esta transcrito tal cual:
“Mi nombre es Miguel Rebassa y estoy en el mundo de la sanación. Todo empezó un día en que tuve un schok. Yo antes era una persona normal, mi vida transcurría entre el trabajo y mi casa. Pero mis relaciones con mi compañera no iban bien. Era maltratado psíquicamente y físicamente por ella. Los dos últimos años fueron terribles. No la denunciaba porque me quedé sin fuerzas físicas y mentales. Quizá era porque no le daba demasiada importancia a aquella violencia y, por otra parte, no quería llevar la situación al dramatismo. Lo que tenía claro es que aguantaba todo porque quería aguantarlo. Esos está claro. Pero yo no dejaba de pedir ayuda al Universo porque no veía salida a aquella situación. Al final me hizo caso, porque un día ella me llamó requiriendo mi presencia en casa. Y cuando entre en la cocina me encontré con un plato de arroz enorme. Yo no tenía hambre y le dije que no podíamos continuar con la relación, que teníamos que cortar antes de que pasara algo grave. En ese momento ella enloqueció y empezó a tirarme cuchillos de cocina, que pocos días antes había comprado en IKEA. Yo escapé resguardándome de los cuchillos y salí al exterior. Cuando me giré la vi abalanzarse contra mí con un cuchillo a cada mano. En ese momento me quedé en schok, y al mismo tiempo me dio un sentimiento de algo, como si algo me invadiera, algo que me hacía estar inquieto, algo que me paralizaba. Y cuando la tuve encima a punto de apuñalarme, cerré los ojos y sentí una espiral que me salió del primer chacra, que me salió de las caderas para arriba. Eso me hizo sentir un estado de paz como nunca antes. Sentía alegría, mucha alegría, un desborde de alegría. En mi interior había nacido la alegría kundalini introduciéndome en un estado místico. A partir de ese momento mi vida cambió. De ser una persona normal, con sus problemas cotidianos, a ser una persona totalmente liberada, sin ninguna atadura. Allí, delante de mi casa me liberé de todo. Y la verdad es que mi compañera no llegó a clavarme ninguno de los cuchillos, pero el schok sí que lo experimenté. Era feliz. La primera sensación que tuve es que los colores me parecían diferentes, y dentro de mí tenía unas ganas de vivir terribles. Mi compañera se quedó boquiabierta mirando mi transformación, no se lo podía creer. Fue tal el cambio que había visto en mí que se metió en la casa y se intentó suicidar. Tuve que ser yo la que la disuadiera de hacerlo. En ese mismo momento a un primo mío se le quemaba un restaurante que tenía en Palma y que se llamaba Infierno. Me lo dijo por el móvil. Eso ocurría el 7 de julio del 2007. Yo tenía 33 años como Jesucristo. Al cabo de tres días del suceso volví a mi casa porque sabía que ella se había ido definitivamente, y me encontré con una serpiente al lado del fogón donde ella cocinaba. Aquella visión me conmocionó. Era otra señal de la energía kundalini, que es la serpiente. Seis meses después del acontecimiento me tuve que ir a la India a buscar explicaciones, descubrir lo que me había ocurrido. Allí me encontré con gente como yo, que se había desprendido de todo mentalmente, los renunciantes, los adus, los babas. Cuando hablaba con ellos me trataban favorablemente, se sentían a gusto hablando conmigo. Y allí entré en una espiral dando de comer a los niños. Quería dar, dar, y se me abrió un portal de energía abriéndome la conciencia de ese espacio. Así estuve varios meses, y de vuelta a Mallorca, abrí mi casa y empecé a recibir la personas, a curarlas, Cuando traspasaban la puerta ya se liberaban, sentía la energía que yo emanaba. Era algo mágico que ocurría cada día, en cada momento. La gente tenía visiones místicas a mi lado, les pasaban cosas… Así estuve tres años y medio, que fue cuando empecé a recorrer el mundo contando mi experiencia. Al cabo de los años volví de nuevo a la isla a abrir mi casa para ejercer la sanación con mi imposición de manos. Estas experiencias me desgastaron mucho. Al cabo de un tiempo me sentí mal y caí al suelo de repente. Sentí que tenía algo dentro de mí que tenía que salir y viví como una segunda muerte. Fue entonces cuando apareció una mujer y me dijo que no estaba bien y que tenía que sacarme de mi casa. Me llevó a una ermita de Bon Ain donde pude entrar y salir de mi cuerpo con mucho dolor. Yo pedía al Universo que me llevara para acabar con el dolor. La tercera noche me entregué dispuesto a irme definitivamente. Pero fue entonces cuando vi una unión con el universo que me salvó. Al día siguiente estaba perfecto, me había desprendido de toda vibración. Llamé telepáticamente a mis hermanos, porque no tenía móvil, y les pedí que vinieran a buscarme. Me llevaron al hospital. Me hicieron pruebas, me vieron psiquiatras, y al final me dijeron que estaba bien y que tenía mi mente más amueblada de todos los que estaban por ahí fuera. De nuevo abrí mi casa para la sanación. Y vino un señor que me invitó a ir a una ermita para meditar. La sorpresa fue que cuando llegamos a la ermita nos salió al paso el sacristán para decirnos que hacía unas horas el Cristo se había prendido fuego. Me quedé impresionado porque hacía dos meses que yo había muerto y renacido. El Cristo había ardido por el sufrimiento. Aquello fue una señal. Pero aquí no termina la historia. Al cabo de un mes volví a la ermita y el sacristán se asustó al verme y me dijo que la noche anterior un rayo había quemado toda la instalación eléctrica. Aquello me liberó del todo. Desde el 2007 no genero dolor. Mi mente está en silencio. Aún hoy estoy investigando y documentando mi fenómeno con gente de Brasil, una historia conmovedora que nos adentra en lo paranormal y surreal. Ahora soy guía espiritual. La gente sigue viniendo a mí para que yo los conduzca a su paz interior.”
Toni de la Mata y Miquel Martorell
Siempre que veo una escultura de Toni de la Mata me sorprende. Su creatividad es inacabable, pero lo que más me gusta de él es ese sentido de lo actual, de lo que le rodea, que no lo deja insípido como hace con otros artistas que no dejan de copiar o hacer refritos. La obra de la Mata estimula y empuja a crear obras diferentes y siempre modernas. Los sentimientos, pensamientos y sensaciones, tanto buenos como malos, se transforman con el artista en comunicación que queda grabada en la memoria del visitante, impactándolo, La innovación constante del artista nos hace vivir el momento actual, a veces, con una crudeza artística que da pie a la creación de movimientos nuevos y estimulantes en un mundo artístico donde el proyector e Internet han sustituido a los pinceles y al talento. Hablo de la obra de Toni de la Mata porque anoche estuve en una colectiva (la primera salida oficial desde el 7 de diciembre de 2019) en la Galería Can Boni de Palma de Mallorca, donde él exponía dos obras. Por cierto, más del 50% de los asistentes (unas 100 personas) iban sin mascarillas y nos respetaban ningún tipo de distancia. Lamentable la poca responsabilidad de la gente. Yo entré un momento en la galería, vi las esculturas de Toni de la Mata y las pinturas de Miquel Martorell, y sali a la calle de donde ya no me moví.
lunes, 10 de mayo de 2021
La vuelta de Franco.
miércoles, 5 de mayo de 2021
Quién ha votado en Madrid?
Lo de Madrid es un claro ejemplo de la fuerza que tiene la derecha en la capital, y lo imbéciles que son los de izquierdas (al menos un tanto por ciento considerable). Si la señora Ayuso hubiera cerrados los negocios en la capital, no hubiera ganado ni loca. Porque hay que estar muy loco para votar a esta mujer que no se entera de nada (o de poco), y no deja de decir memeces. Pero como a los empresarios madrileños les va bien, ya se han encargado ellos de mandar a sus empleados a votarla. Porque al fin y al cabo siempre gana el capitalismo gracias al 70% de tontos que pisa el mundo. Y la mala noticia es que no va a cambiar mientras haya tontos. Que haya pasado esta catástrofe en Madrid es porque el que vota no tiene idea de a quien vota. Pablo Iglesias ha conseguido mucho para el trabajador, por ejemplo la subida del sueldo mínimo, ¿pero se ha enterado alguien? Todos los de derechas estaban en contra, pero él lo consiguió. Y muchas cosas más, como por ejemplo cambiar la política de este país. Pero visto lo visto, no ha servido para nada porque no lo suyos no lo han votado. ¿Y qué significa eso? Pues que en Madrid hay mucho facha que aún vive a la sombra de Franco, el enano dictador de voz aflautaba y más listo que el hambre. Y quien no se lo crea, que mire atrás. ¿Cuántos años hemos tardado en sacar al enano del Valle de los Caídos? ¿Cuántos años hemos tardado en sacar a la impresentable familia Franco del Pazo de Meirás? ¿Cuántos años ha tenido subvención la Fundación Francisco Franco? ¿Cuántas pagas cobraba Billy el niño, un torturado de Franco? Y no hablo de los privilegios de la iglesia porque me da la risa. Así es España. Si fuéramos normales, ayer hubiera ganado la izquierda, sobre todo Pablo Iglesias, que se ha equivocado mucho, y que no pocas veces ha cambiado de opinión, pero que siempre, siempre, ha estado del lado del trabajador. Si hay que ver el triunfo de la derecha de ayer, es que El Intermedio, El Jueves, y todos los cómicos de esta país tendrán 2 años con mucho material para hacer reír a la audiencia. La verdad es que nos vamos a divertir con las payasadas de la señora Ayuso..
POSDATA. Le honra a Pablo Iglesias el haberse retirado (quizá haya pensado que este país no tiene remedio). En el PP una dimisión es impensable, todos son muy inteligentes... y tienen el dinero. Por cierto, mis más sincera enhorabuena a Más Madrid.
FOTO: 2 tontos muy tontos. (Bueno en realidad de tontos no tienes nada, porque viven del pueblo y vivirán del pueblo hasta que se mueran, y seguro que tienen dinero. O sea que de tontos nada.)
martes, 13 de abril de 2021
Berenjenas con miel
Normalmente no escribo sobre cocina, pero creo que este postre se merece, al menos, un comentario. El postre se llama Berenjenas con Miel y yo solo lo he comido en el restaurante Triunfo del Coll d'en Rebassa de Palma de Mallorca. La responsable es la mallorquina María Martorell, que después de trabajar 28 en una empresa de catering, se montó un pequeño restaurante en el Coll, antiguo barrio de pescadores de Palma. En su cometido le ayudaron su marido y su hijo: Manuel Tortosa y Óscar Ferragut. El postre, de una exquisitez proverbial, procede de Granada, y no son más que berenjenas cortadas en tiras finas, pasadas por leche, por harina, y fritas en mucho aceite. Ya en el plato se les pone miel de caña. Así parece fácil, pero de fácil no tiene nada porque yo he probado de hacerlas y no me salen ni la mitad de bien que a María. Si no me creéis, id a probarlas.
miércoles, 24 de marzo de 2021
Tele 5 & Carrasco & Basura
Desde que existe la televisión siempre he oído decir que la televisión es basura. Y la verdad es que nunca me había parado a pensarlo porque no soy muy televisivo, de hecho, solo veo noticias de noche en Antena 3, La 2 y alguna que otra película. Del resto que se hace en la caja tonta, soy un ignorante. Pero qué ocurre, que cuando hacen publicidad siempre hacemos zaping y nos enteramos de muchas cosas. Por ejemplo, que la basura que emite Tele 5 es inconmensurable. No sé cuántos retretes debe de haber en sus estudios. Deben de estar cagando día y noche. Pues bien, ahora sí que se puede decir que la televisión es basura, pero más exactamente Tele 5 y sus programas del corazón. Sálvame es la cumbre de la miseria humana con sus eunucos y mamarrachas destripando al ser humano durante no sé cuantas horas. Pero que quede claro que la culpa no la tienen los que trabajan en este programa, la culpa la tienen las personas que lo ven. Y ahora para culminar las miserias de la miseria, la entrevista de la hija de Rocio Jurado: la Carrasco. Ahí, en plano corto contando sus penas, previo pago, a más de 5 millones de telespectadores, por no decir, becerros. ¿Tanto importa la relación del exguardia civil, que se quedó con el dinero de unas multas, y la hija de la Jurado que nunca ha salido de la sombra de su madre? ¿De verdad interesa tanto? ¿Tan vacía está la gente? ¿Tan perdida? En plena pandemia, cuando no deja de morir gente entubada sin poderse despedir de los suyos, va Tele 5 y monta un número más de su circo. Pero el colmo de los colmos es que empresas de primeria línea anuncian sus productos en los intermedios. Eso si es triste. En España da igual todo, el último maricón, como diría Antonio Ozores.
sábado, 20 de marzo de 2021
Zoilo Pollès y Paco Gómez Escribano.
A
veces no hay que acudir a una editorial de las grandes, ni siquiera a un
escritor de los consagrados o mediáticos para encontrarte con una novela
cojonuda y disfrutar como un yonqui con pasta a las puertas de un poblado chabolista.
La novela es una novela negra que por momentos recuerda a Merinero: Zoilo Pollès, un personaje amoral metido en movidas raras que nos cuenta sus andanzas tal
y como van ocurriendo sin importar la índole de las mismas y sin importar si el
lector se va a sentir o no escandalizado o dañado en su sensibilidad ante tales
ráfagas de incorrección política.
Para que sepáis de qué van los tiros, la novela, pese a ser
negrísima, está emparentada con el Surrealismo y el Realismo sucio, que siempre
maridan bien con los bajos fondos. En definitiva, que te quedas con ganas de saber qué
coños va a hacer ese cabrón de Zoilo Pollès cuando acaba la novela y si Martín G. Ramis nos los contará
en un futuro. Y es que sabe a poco. La lectura deja regusto a saga que acaba de
comenzar, al bocata de calamares y el vermú que has consumido intentando no
manchar el libro de grasa sin conseguirlo, sabor a paseo nocturno por el centro
de la ciudad intentando localizar personajes de la novela que se te han quedado
metidos dentro de la cabeza.
Martín G. Ramis (Martín Garrido Ramis) ha hecho una novela castiza, irreverente, una novela de bares que parecen a punto de cerrar, de personajes que parece que están a punto de poner fin a sus vidas, de tramas y subtramas que se apuntalan premeditadamente con postes tan frágiles que parecen a punto de derrumbarse, pero que se sostienen, y cómo. Y todo girando alrededor de un personaje protagonista al que odias y amas a partes iguales, y que es el que nos cuenta su historia en primera persona, sin tapujos, sin cortarse un pelo, mostrándonos toda su gama de malas artes, malas formas y toda su retahíla de actos tan ilegales y amorales como, por momentos, revestidos de una justicia poética un tanto peculiar, tan peculiar como él mismo.
En
esta novela no importan mucho las tramas, al igual que en las clásicas
novelas harboiled americanas.
Lo que importa es el día a día del personaje, su universo de chalados y
espacios físicos, los territorios sociales y mentales, las disparatadas
historias que giran alrededor de una trama genial conseguida desde lo absurdo
de un personaje machista, egoísta, amoral y sin prejuicios, que va por la vida
aprovechándose de los demás a la vez que cosecha heridas y cicatrices físicas y
psíquicas.
Zoilo
Pollès trabaja de guardia de seguridad y le gustan las armas. Un día conoce a
un inspector de policía franquista que le ofrece trabajo como ayudante de
detective. Y ahí comienza todo. Comienza
una novela que es un oasis dentro de un desierto literario demasiado denso como
para dejar que pase inadvertida. Atrévete. No te arrepentirás.
Si no te mola, mira, lo siento, no voy a devolverte el dinero. Pero es que
nadie devuelve el dinero invertido en libros. Y…, mejor que así sea. Sí, casi
mejor.
domingo, 27 de diciembre de 2020
Salvar la Navidad ¿de qué?
Esta terrible pandemia (podía haber sido mucho peor) nos ha descubierto lo gilipollas que es una parte de la juventud española. Una juventud totalmente irresponsable que ha seguido haciendo fiestas y ahora está preocupada por la Navidad. No por la fiesta en sí, sino porque no se podrá montar la fiesta de borrachera y droga (en algunas casas y lugares). Estoy cansado de oir que hay que salvar la Navidad. Y yo me pregunto, ¿por qué hay qué salvarla?, ¿para quién hay que salvarla? ¿Para los fontaneros? ¿Para los albañiles? La respuesta es fácil. Hay que salvarla para que los empresarios y los millonarios pierdan menos. ¡Qué importancia tiene que cada día mueran personas! Lo importante es que los que son ricos sigan siéndolo. Bastante les importa a ellos la Navidad. ¿Se ha parado alguien a pensar los miles de millones que van a ganar los laboratorios con el Covid-19? ¿Sabe alguien los miles de millones que estarán ganando las empresas que fabrican las mascarillas o los desinfectantes? El ser humano es deleznable, está demostrado, sobre todo cuando pasan catástrofes como esta que azota al mundo. Pero es más deleznable cuando se es capitalista. Entonces uno se convierte en amoral y en un hijo de la gran puta. Un gran ejemplo es lo que sucede en África, en lo que está sucediendo con esta pandemia en Europa. Los impresentables del PP y de Vox han demostrado, desde que surgió la pandemia, su insensibilidad ante los muertos que ha habido a diario. Desde el primer momento han antepuesto la economía a las muertes. Porque ellos saben que si en un futuro gobiernan (puede ser por la cantidad de taraos que hay en este país) se ahorrarán las jubilaciones de todos los que mueren, que no es moco de pavo, y podrán robar más. Esto es así y nadie puede rebatirlo. Desde que empezó la pandemia los pobres son más pobres y los ricos más ricos. Los políticos solo tenían que arreglar 2 cosas después de la primera ola: sanidad y ciencia. ¿Han arreglado alguna de las 2? Bueno, siempre nos quedará el hospital, monumento a la idiotez, que ha construido la señora Ayuso para que Europa se ría de ella y de los suyos. Hay que salvar la Navidad, es la frase más oída, y de paso fusilar a 20 millones de españoles, como dijeron los gilipollas de militares jubilados amigos del retrasado de Santiago Abascal. Y lo más triste de todo esto es que los becerros de siempre votarán a la derecha y la ultraderecha. Tenemos lo que nos merecemos, sin duda. Feliz Navidad… a los que tienen dinero, porque los que lo pasan mal para llegar a final de mes solo se preguntan de qué coño hay que salvar la Navidad.
POSDATA: Este escrito no es
el de un señor frustrado ni resentido al que le van mal las cosas. Gracias a
Dios me ha ido siempre muy bien y me va mejor que nunca. Y las navidades las
estoy pasando de miedo con los muchos amigos que tengo. O sea que podría
callarme y pensar, que les den. Pero yo no soy así. Nunca he podido con las
injusticias vengan de donde vengan. Y aún hoy, con la edad que tengo, sigo
luchando contra ellas y lo haré hasta que me muera. Feliz Navidad.
viernes, 25 de diciembre de 2020
LA GILIPOLLAS
Con Isabel Díaz Ayuso ha quedado claro que todo el mundo puede dedicarse a la política y dirigir una comunidad como la de Madrid, la más importante de España, una España dentro de España, como dice la señora Ayuso. Durante este año hemos podido comprobar lo gilipollas que puede llegar a ser una persona, y no hablo del asno de Abascal, hablo de la seña Ayuso. Con el pobre de Rajoy ya tuvimos muchos ejemplos de lo que puede ser un político tonto, pero no gilipollas, como es la señora Ayuso, con todo mi cariño. Y es que desde Aznar el PP no deja de crear tontos, es como si fuera una escuela. Porque Aznar es un impresentable, lo mires como lo mires, pero al menos es un político que lo tiene claro caiga quien caiga. Pero lo de la señora Ayuso supera todos los cánones y nos pone a la altura de las estrellas de la gilipollez. Y como he dicho muchas veces, con lo que más flipo, es con la lealtad de los de derechas. Pase lo que pase son fieles a los suyos y los defiende hasta la muerte. Porque si hubiera alguien de izquierdas en sus partidos, haría tiempo que abrían echado a la señora Ayuso del PP. Y eso es digno de admirar. La señora Ayuso ha dejado auténticas joyas para la historia política de ese país que va a ser difícil que las olvidemos. ¡Ah! Y también ha dejado un hospital sin quirófanos ni enfermos que quedará como su monumento a la gilipollez. Feliz año nuevo, y ojalá que sea sin la señor Ayuso en la política.
viernes, 4 de diciembre de 2020
COMER MIERDA EN PALMA
En las islas de las maravillas de la señora Francina Armengol, las islas Baleares (para los que no entienden el castellano, Illes Balears), tenemos un record más: el ser la comunidad donde se han intoxicado más personas con un solo restaurante, el DRAGON SUSHI de la céntrica calle Blanquerna, que en la actualidad sigue abierto con bastante afluencia de público. Sobre todo el joven, que no tienen las cosas muy claras. Pero lo más gracioso del caso, bajo mi punto de vista, e incluso surrealista, es la entrevista que tuvo Alberto Chicote con los responsables de la Dirección de Salud Pública. Fue divertidísima y vergonzosa. Supongo que Chicote debió flipar. Resulta que se encontró con dos personas en un sencillo despacho. Una era un hombre en camisa sentado a un lado de la mesa en plan controlador, y detrás de la mesa una mujer delgada, que parecía uno de esos perros/as que se llevan en los coches y que mueven continuamente la cabeza, que es lo que hacía ella mientras Chicote la ponía a caldo. Resulta que para 20.000 establecimientos de comida en las islas hay 38 inspectores, que según la mujer son muy pocos. Luego, la señora, que parecía más una payesa de esas que salen en los documentales de pueblos perdidos, le enseñó al famoso cocinero un baremo de puntuación, y resulta que el 50% de los establecimientos de las Baleares no superaban la media de calidad. ¿Y cómo puede ser esto?, le preguntó el cocinero. Ella sonrió sin dejar de mover la cabeza de arriba abajo. Luego dijo algo el hombre que ni recuerdo lo que fue de lo poco trascendental. Y ahí se quedó la cosa. El siguiente paso del cocinero fue visitar una serie de restaurantes de Palma para preguntar si habían visto por casualidad algún inspector de sanidad. Ni recordaban cuando fue la última vez. Es más, tres de ellos dijeron que los inspectores de sanidad eran demasiado condescendientes y poco de fiar. Al final, cuando Chicote se disponía terminar el reportaje dijo algo así como que uno se lo tenía que pensar antes de comer en Mallorca. Lamentable. Pero lo triste de eso es que nadie va hacer nada al respecto y todo seguirá igual. Lo importante es el turismo aunque le demos mierda para comer. Ahora bien, los mallorquines podemos estar tranquilos porque la señora Armengol nunca tendrá una intoxicación debido a los buenos restaurantes a los que va. Bon profit.













